Cine
El diablo viste a la moda 2: un giro trágico y condiciones para una secuela
La secuela de la icónica película de 2006 introduce la muerte de un personaje clave mientras el elenco principal condiciona su participación en una tercera entrega.
La secuela de El diablo viste a la moda llegó a los cines de América Latina con una trama que aborda la crisis del periodismo digital y un giro dramático inesperado: la muerte de Irv Ravitz, el presidente de la revista Runway. El director de la cinta, David Frankel, explicó que el fallecimiento del personaje, interpretado por Tibor Feldman, era un recurso necesario para desencadenar la disputa por el control de la editorial entre el hijo de Ravitz y un magnate tecnológico.
“Necesitábamos un giro dramático; Irv tenía que irse”, señaló Frankel en una entrevista con Entertainment Weekly. La escena muestra al ejecutivo desplomarse durante su fiesta de cumpleaños ante la mirada de Miranda Priestly, interpretada por Meryl Streep. Este suceso abre paso a la entrada de nuevos personajes, como Benji Barnes (Justin Theroux), una figura inspirada en Elon Musk que busca adquirir la institución de la moda, condicionado por su relación con Emily Charlton, el personaje de Emily Blunt.
Requisitos para una tercera entrega
A pesar de que la segunda parte acaba de estrenarse, las protagonistas ya han establecido las condiciones para una posible continuación. En declaraciones a la revista People, Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt coincidieron en que la calidad del guion es el factor determinante. “El guion”, respondió Streep de forma inmediata al ser consultada sobre una tercera película. Blunt añadió que es indispensable contar con el “cuarteto central”, que incluye a Stanley Tucci.
Hathaway, quien retoma su papel como Andy Sachs —ahora editora de reportajes—, reflexionó sobre su evolución personal desde el rodaje de la primera cinta hace casi dos décadas. “A los 22 años me sentía muy perdida, y eso le vino muy bien al personaje. Ahora mi vida está en un lugar mucho más completo”, afirmó la actriz. Por su parte, Streep describió el proceso de volver a encarnar a la legendaria Miranda Priestly como algo “sencillo”, asegurando que uno siempre conserva a estos personajes.
Recepción crítica dividida
La respuesta de la crítica especializada ha sido dispar. Mientras medios como USA Today resaltan la química entre el elenco y el examen que la película hace sobre el entorno mediático contemporáneo, otros han sido más severos. Variety calificó la producción como cinematográficamente “más plana” que la original, sugiriendo que funciona más como un tributo nostálgico que como una secuela con peso propio.
The Hollywood Reporter señaló que, aunque los seguidores de la franquicia quedarán satisfechos con los guiños familiares, la película pierde fuerza cuando intenta trascender la nostalgia. El reparto original se completa con el regreso de Stanley Tucci, Tracie Thoms y las actrices que interpretaron a las hijas de Miranda, aunque la producción no pudo concretar la participación de la modelo Gisele Bündchen debido a su maternidad en 2025.





