Cultura y farándula
Emmanuel Carrère analiza su ruptura con Rusia y el impacto del poder
El escritor francés reflexiona sobre su desilusión con el Kremlin tras la invasión a Ucrania y la publicación de su nueva obra familiar.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El escritor francés Emmanuel Carrère anunció su regreso a Argentina en septiembre para presentar su más reciente libro, Koljós, una obra que explora la muerte de sus padres, la herencia rusa y el impacto de la guerra en Ucrania. En una entrevista desde Roma, el autor de Limónov explicó que el conflicto bélico provocó una ruptura personal con la cultura rusa, país que durante décadas fue una pasión central en su vida y en la de su madre, la historiadora Hélène Carrère d’Encausse.
"Estaba enamorado de Rusia y hubo una desilusión amorosa", señaló Carrère, quien admitió haber estado bajo una visión romántica que le impidió ver la faceta colonial del Estado ruso. El autor explicó que su perspectiva cambió al entablar vínculos con ciudadanos ucranianos y comprender que las relaciones de Rusia con sus vecinos han sido históricamente de carácter imperialista. Según el escritor, esta nueva mirada redefine incluso su percepción de los clásicos literarios rusos en el contexto actual.
El retrato familiar y los límites éticos
Koljós se centra en la figura de su madre, fallecida en 2023, quien fue secretaria perpetua de la Academia Francesa y una voz influyente en la relación política entre Francia y el Kremlin. Carrère afirmó que, a diferencia de obras anteriores que causaron tensiones familiares, este libro fue consensuado con sus hermanas antes de la publicación. "Para que haya un retrato tiene que haber zonas de sombra", explicó el autor al referirse a la exposición de la intimidad conyugal de sus padres.
El escritor detalló que la muerte de sus progenitores lo situó en una "dimensión vertical" de la vida, lo que lo impulsó a investigar su genealogía georgiana y rusa. Sin embargo, aclaró que mantiene un tabú sobre la vida de sus hijos, cuyas historias prefiere no narrar por considerar que son vidas todavía abiertas. Esta decisión marca un límite en su estilo de no ficción, caracterizado por una transparencia que en el pasado le valió conflictos legales y personales.
La visión sobre el poder y la política global
Al ser consultado sobre las figuras de poder contemporáneas, Carrère comparó al expresidente estadounidense Donald Trump y al empresario Elon Musk con personajes de la literatura de ciencia ficción de Philip K. Dick. "Este mundo de verdades alternativas, este mundo grotesco, da miedo. La alianza entre el tirano y los gigantes tecnológicos es quizá el fenómeno nuevo y monstruoso", afirmó el autor.
Respecto a su propia relación con el poder, Carrère aseguró que le genera curiosidad pero solo desde una perspectiva externa. "Mi relación ideal con el poder es no ejercerlo y no ser objeto de él", dijo, descartando cualquier interés en la gestión política. El escritor subrayó que su independencia radica en su vínculo directo con los lectores y en su capacidad de escribir sin presiones institucionales.
Finalmente, el autor reflexionó sobre el futuro de la ficción en un entorno global que considera cada vez más difícil de narrar. Aunque no descarta volver a la novela, Carrère señaló que se siente cómodo en el formato de la no ficción y el reportaje extenso. El cierre de su ciclo familiar con Koljós representa, según sus palabras, un intento de reparar vínculos a través de la literatura, transformando un territorio de riesgo en un espacio de reconciliación con su propia historia.





