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La exclusión de Patricio Rodríguez: el dilema generacional en la selección de Bolivia

El cuerpo técnico de la selección nacional prioriza la continuidad del bloque actual frente a la convocatoria del volante naturalizado para el crucial repechaje mundialista de marzo.
Patricio Rodríguez juega para Bolívar en el Torneo Amistoso. Foto: Internet.

La selección nacional de fútbol enfrenta una decisión táctica definitiva de cara al repechaje mundialista programado para marzo. Patricio Rodríguez, mediocampista de Bolívar y figura recurrente en el debate público, no figura en los planes inmediatos del cuerpo técnico liderado por Óscar Villegas. La determinación responde a una estrategia de gestión de plantilla que busca evitar la “sobrepoblación” en sectores específicos del campo y privilegiar el rendimiento actual de los jugadores habituales.

Gabriel Ramírez, asistente técnico del seleccionado, explicó que, aunque Rodríguez estuvo bajo observación entre 2024 y 2025, diversos factores impidieron su integración. En una primera instancia, su estatus como ciudadano boliviano por naturalización aún no cumplía con los requisitos de elegibilidad; posteriormente, una serie de lesiones mermaron su continuidad y rendimiento competitivo en su club, lo que lo alejó de las convocatorias para los encuentros amistosos del cierre del año pasado.

Competencia y relevo generacional

Pese a que el futbolista ha retomado la actividad, el cuerpo técnico sostiene que el margen de observación ha sido limitado. La prioridad de la dirección técnica se inclina por futbolistas que han mantenido una presencia constante en el esquema de Villegas. Nombres como Miguel Terceros, Moisés Paniagua y Fernando Nava se han consolidado como las opciones preferentes para las bandas y la creación, desplazando la posibilidad de integrar a Rodríguez en esta instancia crítica.

“No es beneficioso sobrepoblar las posiciones cuando ya contamos con jugadores que atraviesan un mejor presente competitivo”, señaló Ramírez, subrayando que la estructura del equipo nacional busca cohesión antes que individualidades mediáticas. Esta postura se mantiene firme a pesar de la presión de un sector de la afición que reclama la experiencia del volante de la Academia en el frente internacional.

El camino hacia el Mundial 2026

El desafío inmediato para el conjunto nacional se sitúa el próximo 26 de marzo en Monterrey, donde Bolivia se medirá ante Surinam en el primer encuentro de la repesca. Un triunfo en este duelo es imperativo para avanzar a la fase final del repechaje, donde el equipo deberá enfrentarse a la selección de Irak por un cupo directo a la Copa del Mundo 2026.

La planificación actual sugiere que el cuerpo técnico apostará por la juventud y la dinámica que han mostrado sus convocados recientes, dejando la puerta entreabierta para Rodríguez en el futuro, pero descartando su participación en el esquema que buscará la clasificación histórica el próximo mes.

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