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Muere Mircea Lucescu, figura histórica del fútbol europeo y seleccionador de Rumanía
El veterano entrenador falleció a los 80 años en Bucarest tras una carrera de seis décadas. Su deceso ocurre semanas después de renunciar a la selección rumana por problemas de salud.
Mircea Lucescu, una de las figuras más influyentes del fútbol europeo y actual seleccionador de Rumanía, falleció este martes en Bucarest a los 80 años. El deceso se produjo semanas después de que el técnico presentara su dimisión el pasado 2 de abril, tras ser hospitalizado y sometido a una cirugía por complicaciones cardíacas. Lucescu deja un legado de seis décadas en el deporte, donde destacó como delantero internacional y como uno de los entrenadores más laureados del continente.
El entrenador había asumido su segundo ciclo al frente del combinado rumano en agosto de 2024, con el objetivo de clasificar al equipo para el Mundial de 2026. Durante este periodo, registró 11 victorias, un empate y seis derrotas. Sin embargo, la eliminación de Rumanía en la repesca ante Turquía el 26 de marzo marcó el final de su gestión. Según informes de la prensa local, el resultado deportivo afectó severamente su estado de salud, derivando en su posterior internación y renuncia definitiva.
Una trayectoria de éxitos en Europa
La carrera de Lucescu como director técnico alcanzó su punto más alto en el Shakhtar Donetsk de Ucrania, club al que dirigió durante 12 temporadas. En ese periodo, el equipo obtuvo ocho títulos de liga, seis copas nacionales y siete supercopas. Su mayor hito internacional fue la conquista de la Copa de la UEFA en 2009, consolidando al club ucraniano en la élite europea. Además de su paso por Ucrania, Lucescu dirigió en las ligas de Italia, Turquía y Rusia, ocupando los banquillos de instituciones como el Inter de Milán, Galatasaray, Besiktas y Zenit de San Petersburgo.
En su país natal, Lucescu fue el artífice de la primera clasificación de Rumanía a una Eurocopa, lograda en 1984. También dirigió a los clubes más importantes de la capital, el Dinamo y el Rapid de Bucarest, obteniendo múltiples títulos locales que cimentaron su estatus de leyenda nacional. "Soy un producto del 100 % del fútbol rumano", afirmó el técnico en agosto pasado al retomar el mando de la selección nacional, 38 años después de su primera etapa.
Legado como jugador y capitán
Antes de su faceta en el banquillo, Lucescu desarrolló una prolífica carrera como delantero. Disputó 377 partidos oficiales y anotó 81 goles, logrando siete títulos de liga y tres copas con el Dinamo de Bucarest. Su relevancia en el campo lo llevó a vestir la camiseta de la selección en 64 ocasiones, llegando a portar el brazalete de capitán durante el Mundial de México 1970.
Su retiro como futbolista fue inusual y prolongado. Aunque comenzó su transición a la dirección técnica a principios de la década de los 80, Lucescu tuvo una última aparición oficial en el campo en mayo de 1990. A los 44 años, mientras ejercía como entrenador del Dinamo de Bucarest, ingresó al terreno de juego en un partido contra el Sportul Studentes, cerrando así una de las trayectorias más longevas y respetadas del fútbol mundial.





