El Salvador registró un flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) de 474,8 millones de dólares durante 2025, impulsado principalmente por los capitales provenientes de Panamá y Honduras, según informó el Banco Central de Reserva (BCR) de ese país. La cifra es el resultado de ingresos brutos por 10.617,9 millones de dólares frente a salidas de 10.143,1 millones, estas últimas vinculadas al pago de deuda y distribución de utilidades a casas matrices.
Panamá se consolidó como el socio regional con mayor expansión al registrar un incremento de 101,2 millones de dólares en flujos netos, lo que representa un crecimiento del 117% en comparación con el año anterior. Por su parte, Honduras aportó 26,1 millones de dólares adicionales, marcando un aumento interanual del 55%. Según el reporte oficial, estas naciones, junto a Estados Unidos, México y Corea del Sur, mantuvieron la mayor continuidad en sus operaciones en territorio salvadoreño.
Turismo y servicios inmobiliarios como ejes receptores
El sector de servicios inmobiliarios, hotelería y actividades administrativas encabezó la recepción de capitales en El Salvador, concentrando el 56% del total de la IED neta. Este segmento reunió 267,9 millones de dólares, un fenómeno que el BCR atribuye a la llegada de capital no residente y a las proyecciones favorables en el sector turístico. La Inversión Extranjera Directa —definida como los aportes de capital de largo plazo realizados por residentes de un país en empresas de otro— encontró en este rubro su principal motor de crecimiento.
En segunda instancia, el sector de servicios financieros y seguros captó 180,6 millones de dólares, lo que equivale al 38% del flujo anual. De acuerdo con los datos técnicos, el 95% de estos recursos correspondió a la reinversión de utilidades, una práctica donde las empresas mantienen sus ganancias en el país de operación para fortalecer su patrimonio en lugar de repatriarlas. Este rubro experimentó un crecimiento interanual del 24%.
Diversificación en transporte e industria
El área de transporte reportó un incremento neto de 106,4 millones de dólares, sustentado por la recuperación del transporte aéreo y el fortalecimiento de los servicios de almacenamiento logístico. Según el informe, el transporte aéreo por sí solo mostró un aumento de 94,3 millones de dólares respecto a 2024, lo que ha permitido mejorar la conectividad logística en la región centroamericana.
La industria manufacturera alcanzó un flujo neto de 139,7 millones de dólares, revirtiendo los saldos negativos del periodo previo. Los segmentos de bebidas y productos químicos fueron los más dinámicos, con incrementos de 45,7 millones y 25,8 millones de dólares respectivamente. El BCR señaló que estos capitales facilitaron la modernización de plantas productivas y la incorporación de nuevas tecnologías en el sector industrial salvadoreño.
Finalmente, sectores con menor volumen pero alto crecimiento porcentual, como el agropecuario, avanzaron un 457% interanual, sumando 10,6 millones de dólares. La construcción también mostró una tendencia al alza con un crecimiento del 49%, impulsada mayoritariamente por obras de ingeniería civil que complementan la dinámica del mercado inmobiliario local.