Farándula
Bibliotecas de Estados Unidos registran niveles récord de intentos por prohibir libros
La Asociación Estadounidense de Bibliotecas reportó 4.235 obras impugnadas en 2024 bajo una campaña coordinada por activistas y funcionarios.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA) informó el lunes que los intentos por retirar o restringir libros en Estados Unidos se mantienen en niveles récord, impulsados por campañas coordinadas y con motivaciones políticas. Según el informe anual State of America’s Libraries Report, la organización registró impugnaciones contra 4.235 obras diferentes durante el último año, una cifra que casi iguala el máximo histórico de 4.240 alcanzado en 2023.
La novela Sold (2006), de Patricia McCormick, que aborda la trata sexual en India, encabeza la lista de los títulos más cuestionados de 2025. El reporte destaca que las objeciones se concentran en temas relacionados con la comunidad LGBTQ+, la violencia sexual y el consumo de sustancias. Entre las obras señaladas figuran clásicos como A Clockwork Orange, de Anthony Burgess, y títulos contemporáneos como Gender Queer, de Maia Kobabe, y The Perks of Being a Wallflower, de Stephen Chbosky.
Un cambio en el origen de las impugnaciones
La ALA identificó un cambio significativo en el perfil de quienes solicitan la retirada de libros. Mientras que históricamente las quejas provenían de padres de familia a título individual, el año pasado más del 90% de las impugnaciones fueron iniciadas por activistas y funcionarios gubernamentales. En 2024, este grupo representaba el 72% de los casos.
"En 2025, las prohibiciones de libros no fueron impulsadas por padres preocupados, ni fueron el resultado de esfuerzos locales de base. Formaron parte de una campaña bien financiada y con motivaciones políticas", señaló Sarah Lamdan, directora ejecutiva de la Oficina para la Libertad Intelectual de la ALA. Según Lamdan, diversos grupos difunden listas de títulos señalados en todo el país, lo que provoca que los mismos libros sean cuestionados de forma sistemática en diferentes estados.
Estados como Florida, Texas y Utah han liderado la aprobación de legislaciones restrictivas. En Iowa, un tribunal de apelaciones ratificó recientemente una ley que prohíbe ciertos libros y limita las conversaciones sobre temas de identidad de género y orientación sexual entre docentes y estudiantes desde el jardín de infantes hasta el sexto grado.
Impacto en el acceso a la lectura
El informe revela que las retiradas efectivas de libros superaron las 5.600 instancias, una cifra mayor al número de obras impugnadas, lo que sugiere que un solo título es retirado de múltiples sistemas bibliotecarios simultáneamente. Sam Helmick, presidente de la ALA, defendió la función de estas instituciones durante la presentación de los datos en la Semana Nacional de las Bibliotecas.
"Las bibliotecas existen para dar cabida a cada historia y a cada experiencia vivida. Reafirmamos que son lugares para el conocimiento, para el acceso y para todos", afirmó Helmick. La asociación advirtió que las cifras reales podrían ser superiores, ya que muchos incidentes de censura en comunidades locales no llegan a reportarse formalmente a la organización.
La lista de los títulos más cuestionados este año se amplió a 11 obras debido a empates en las posiciones finales. Además de los mencionados, el listado incluye Empire of Storms, de Sarah J. Maas; Looking for Alaska, de John Green; e Identical, de Ellen Hopkins. La ALA elabora este registro mediante el monitoreo de medios de comunicación y reportes directos de bibliotecarios en todo el territorio estadounidense.





