Farándula
Mo Yan defiende la creatividad humana frente a la inteligencia artificial en Argentina
El escritor chino Mo Yan reflexionó en Buenos Aires sobre la influencia del realismo mágico en su obra y los límites de la tecnología en la traducción literaria.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El escritor chino Mo Yan, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2012, afirmó el martes en Buenos Aires que la inteligencia artificial todavía es incapaz de sustituir el trabajo creativo de un autor. Durante su participación en la 50ª Feria Internacional del Libro de Argentina, el novelista sostuvo que el avance tecnológico depende estrictamente de la producción humana previa y carece de la capacidad para interpretar matices culturales profundos.
Ante una sala colmada en el predio de La Rural, Mo Yan explicó que, si bien la tecnología puede facilitar la labor técnica de los traductores, la literatura requiere una comprensión de códigos sociales e históricos que las máquinas no poseen. "El avance de la inteligencia artificial está basado en la creación literaria de los escritores. Si todos los escritores dejaran de crear, la inteligencia artificial no podría avanzar más", señaló el autor de Sorgo rojo.
La influencia del 'boom' latinoamericano
El autor abordó el impacto que tuvieron los escritores latinoamericanos en su generación durante la década de los ochenta. Mo Yan destacó las lecturas de figuras como Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Juan Rulfo como motores de un cambio en su propia técnica narrativa. Según explicó, el descubrimiento de estas obras le permitió entender que existían formas alternativas de contar la realidad de su propio país.
"Hemos sido influenciados por el boom literario y nos hemos nutrido de este gran movimiento", afirmó el Nobel. Sin embargo, advirtió que la clave para un escritor nacional no radica en la imitación, sino en aprender el espíritu de innovación para aplicarlo a la cultura y la historia propias. Para Mo Yan, la misión fundamental de la literatura no es impulsar revoluciones políticas, sino influir de manera paulatina en las emociones y el alma humana.
Censura y libertad creativa en China
Al ser consultado sobre las restricciones a la libertad de expresión en China, el escritor aseguró que no ha enfrentado obstáculos gubernamentales en su proceso creativo. Según su testimonio, los editores en su país realizan sugerencias de estilo o claridad, pero no imponen vetos temáticos. "Mi escritura es libre. Durante mi escritura nunca he encontrado barreras ni me han dicho que no puedo escribir esto", aseveró ante el público argentino.
Mo Yan también se refirió a la recepción de su obra, notando una diferencia marcada entre los lectores orientales y occidentales. Mientras que en Occidente sus novelas suelen interpretarse como testimonios de los cambios políticos y sociales de China, en su país natal son valoradas primordialmente como piezas estéticas y literarias. Para el autor, una vez que el libro se publica, la interpretación final pertenece exclusivamente al lector.
El novelista concluyó su intervención reivindicando el papel de las mujeres en su narrativa, especialmente en obras como Rana. Explicó que los personajes femeninos han sido los más resilientes frente a las transformaciones históricas de su país. "Son grandes heroínas, no solo literarias sino en la vida. Por eso los integro en mis obras. A lo mejor es porque me considero feminista", sentenció.





