Farándula
Cate Blanchett critica en Cannes el fin prematuro del movimiento Me Too
La actriz australiana lamentó la anulación de la iniciativa contra el abuso sistémico y advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial sin regulación.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La actriz australiana Cate Blanchett afirmó este domingo en el Festival de Cannes que el movimiento Me Too fue desactivado de forma prematura, pese a haber expuesto una estructura sistémica de abusos que trasciende a la industria cinematográfica. Durante un encuentro con el público en el certamen francés, la ganadora de dos premios Óscar instó a reflexionar sobre las causas que llevaron a la anulación de una iniciativa que permitió a las mujeres denunciar discriminaciones y violencias.
Blanchett, quien presidió el jurado de la Palma de Oro en 2018, defendió que la diversidad de voces en el cine evita que los relatos se vuelvan uniformes. Según la intérprete, el Me Too tuvo un impacto positivo en la narrativa actual, permitiendo que historias que antes se consideraban arriesgadas encuentren ahora mayor respaldo de los productores. Como ejemplo, citó su película 'Carol' (2015), que enfrentó serias dificultades de financiamiento por tratar una relación no heterosexual, algo que hoy cuenta con una demanda de audiencia más visible.
La inteligencia artificial y el consentimiento
La actriz también abordó la irrupción de la inteligencia artificial en la producción audiovisual, calificándola como una herramienta poderosa que carece de la regulación necesaria. Su principal preocupación radica en el consentimiento de los artistas para el uso de su voz, apariencia y trabajo general. "Como toda herramienta poderosa debe ser manejada con respeto y cautela", señaló Blanchett, tras recordar que este punto fue central en las recientes huelgas de Hollywood.
Para la protagonista de 'Tár', el uso de esta tecnología en el cine resulta poco inspirador cuando su implementación responde únicamente a una reducción de costos y no a una búsqueda artística. Alertó que el problema se agrava cuando el empleo de estas herramientas no se identifica correctamente ante el espectador, lo que genera un escenario problemático para la integridad de la obra.
Compromiso social y crisis humanitaria
En su rol como embajadora de buena voluntad de ACNUR, Blanchett calificó el estado actual del mundo como "desolador" y lamentó que los festivales de cine deban convertirse en espacios de denuncia para conflictos como el de Palestina. La actriz es impulsora del Displacement Fund, una iniciativa que apoya a realizadores afectados por el desplazamiento forzado, una crisis que, según sus datos, ha duplicado el número de afectados en los últimos dos años hasta alcanzar los 120 millones de personas.
Respecto a la ética profesional, la intérprete se refirió a la separación entre el autor y su obra. Sostuvo que, si bien cree en la capacidad de evolución de las personas, ante conductas reprobables que no muestran cambios, la solución definitiva es dejar de colaborar con dichos individuos. A sus 57 años, Blanchett concluyó que su proceso creativo sigue basándose en la incertidumbre, aceptando que en cualquier rama artística se trabaja siempre sobre "arenas movedizas".





