El Ejército Nacional de Colombia informó sobre la neutralización de un plan de atentado contra sus unidades en el norte del departamento del Cauca, tras el hallazgo y desactivación de dos cilindros bomba en una zona rural del municipio de Toribío. La operación, ejecutada por la Tercera División, evitó un ataque inminente contra las tropas que realizan labores de control territorial en esta región, caracterizada por la presencia de estructuras criminales.
De acuerdo con el reporte oficial, los artefactos explosivos habrían sido instalados por integrantes de la Estructura Dagoberto Ramos, una de las facciones disidentes de las antiguas Farc que opera en la zona. El hallazgo se produjo durante patrullajes preventivos realizados por el Batallón de Operaciones Terrestres N.° 12, en un sector donde los enfrentamientos entre la fuerza pública y grupos armados ilegales son recurrentes.
El Equipo de Explosivos y Demoliciones (Exde) procedió con la destrucción controlada de los cilindros para mitigar riesgos tanto para el personal militar como para la población civil. Tras la intervención, las autoridades reforzaron el despliegue operativo en el área con el fin de localizar a los responsables y prevenir nuevas acciones de sabotaje o ataques directos contra las instituciones.
Emboscada en la región de Arauca
Paralelamente a los sucesos en el Cauca, se reportó un grave incidente de violencia en el oriente del país. En el área rural de Arauquita, un vehículo blindado tipo Titán, diseñado para el transporte de personal en zonas de alta peligrosidad, fue objeto de un ataque mientras realizaba operaciones de control territorial en el sector de La Pesquera.
La agresión resultó en un suboficial herido, quien fue evacuado tras la activación de los protocolos de seguridad. El blindaje del automotor fue determinante para evitar una tragedia mayor ante el uso de explosivos y ráfagas de fusil. Según fuentes militares, tras el atentado se produjeron enfrentamientos armados con presuntos miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes mantienen una fuerte presencia en la frontera con Venezuela.
El Ejército ha intensificado las labores de verificación y patrullaje en ambos departamentos para restablecer el orden y garantizar la seguridad de las comunidades rurales. Estos hechos subrayan la complejidad del escenario de orden público en Colombia, donde las fuerzas estatales continúan enfrentando desafíos significativos por parte de grupos armados residuales y organizaciones guerrilleras.