Política
Rodríguez Veltzé identifica la crisis judicial y de representatividad como debilidades democráticas
El expresidente boliviano advirtió sobre el uso de la justicia como herramienta de extorsión política y la falta de conexión entre los partidos y la ciudadanía. Propuso una tregua política para priorizar la paz pública frente a la actual convulsión social.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé afirmó que el déficit de representatividad política y la ausencia de una justicia imparcial son los principales factores que debilitan la democracia en nuestro país. El exmandatario, quien asumió la presidencia en 2005 en un contexto de crisis social, señaló que el sistema judicial se ha transformado en un instrumento de revancha entre rivales políticos.
Rodríguez Veltzé explicó que existe una desconexión profunda entre la Asamblea Legislativa y las inquietudes de los ciudadanos. Según el exmagistrado, esta situación responde a una crisis en el sistema de partidos que no logran articularse con sus bases, lo que deriva en la proliferación de organizaciones sin estructura sólida o con liderazgos hegemónicos. En este escenario, la representación política es sustituida por movimientos sindicales, vecinales o gremiales que operan fuera de los canales institucionales.
La justicia como herramienta de extorsión
Uno de los puntos más críticos señalados por el expresidente es el estado del Órgano Judicial. Rodríguez Veltzé sostuvo que los gobiernos han desatendido históricamente esta área, permitiendo que se convierta en una herramienta de extorsión y venganza. "La justicia se ha vuelto en una herramienta de escarmiento político y no un instrumento para la protección de los derechos fundamentales", aseguró en referencia al ciclo de encarcelamientos entre mandatarios y opositores.
Asimismo, advirtió sobre una desfiguración en el ejercicio de los derechos fundamentales en Bolivia. Si bien reconoció la importancia del derecho a la protesta, enfatizó que este no puede vulnerar derechos básicos garantizados por la Constitución, como la vida, la alimentación, el libre tránsito, la educación y la salud. Para el exmandatario, la presión pública no debe ser el mecanismo para imponer voluntades sobre el resto de la ciudadanía.
Propuesta de tregua y diálogo
Respecto a las posibles soluciones para la crisis actual, Rodríguez Veltzé descartó cualquier posibilidad de ruptura del orden democrático por la vía de la presión social. Afirmó que la salida estructural depende de la voluntad política tanto del poder público como de los grupos movilizados, quienes deben comprender que no existen derechos absolutos sobre el bienestar colectivo.
Como medida inmediata, el expresidente sugirió que los actores políticos deben establecer una tregua. "Deben ser capaces de forjar una agenda", señaló, subrayando que el interés por la paz pública y la convivencia fraterna debe prevalecer sobre las diferencias personales o partidarias. Esta postura coincide con los recientes llamados de la Iglesia Católica y diversas autoridades locales que instan al diálogo para frenar las pérdidas económicas, que ya superan los 500 millones de dólares debido a los bloqueos en el país.





