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Seguridad

Escalada de violencia contra la prensa deja más de diez heridos en una semana

Reporteros y camarógrafos enfrentan ataques directos con explosivos y agresiones físicas durante la cobertura de las protestas en el país. Las organizaciones gremiales denuncian que la identificación de prensa ya no garantiza la seguridad en las calles.

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Un periodista resultó herido por las esquirlas de un explosivo de dinamita. Foto: captura (Fuente: Internet)

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

La labor periodística en nuestro país atraviesa uno de sus momentos más críticos debido a la escalada de violencia en las movilizaciones sociales. En la última semana, más de diez trabajadores de la prensa resultaron heridos mientras cubrían las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, según registros de la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP).

El incidente más grave ocurrió este lunes en la ciudad de La Paz, donde el camarógrafo Hugo Machicado, de la red Gigavisión, sufrió heridas lacerantes y contusiones en las piernas tras el impacto de esquirlas de dinamita. El médico Fabricio Mora, quien atendió al profesional antes de su traslado al Hospital de Clínicas, informó que las lesiones le imposibilitaron caminar momentáneamente. En la misma jornada, una reportera de radio Cordial perdió el conocimiento debido a la inhalación de gases lacrimógenos en las cercanías de la Vicepresidencia.

Ataques sistemáticos en La Paz y El Alto

La violencia contra los comunicadores se ha manifestado de forma recurrente tanto en la sede de Gobierno como en El Alto. El pasado sábado, los periodistas Vladimir Rojas, de Unitel, y Ramiro Charca, de RTP, fueron víctimas de una emboscada en la población de Lipari. Mientras Rojas sufrió lesiones al intentar escapar de un ataque desde los cerros, el vehículo de Charca fue apedreado, lo que le provocó un hematoma en el brazo y daños materiales de consideración en el motorizado.

El 14 de mayo, un cronista de la Agencia de Noticias Fides (ANF) fue rodeado y golpeado con un casco por un grupo de mineros cooperativistas en el centro paceño. El ataque se produjo cuando el reportero intentaba registrar la agresión de los manifestantes contra un joven. Pese a que el periodista se identificó y mostró su credencial, los movilizados continuaron con el hostigamiento físico.

Un escenario de desprotección

La situación ha obligado a muchos equipos de prensa a ocultar sus logotipos, micrófonos y distintivos para evitar ser blanco de ataques. Los manifestantes, que portan palos, piedras y explosivos, muestran una creciente resistencia a ser filmados o fotografiados durante los enfrentamientos con las fuerzas del orden.

Jorge Carrasco, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, condenó estos hechos y señaló que las acciones dirigidas a silenciar a los periodistas son contrarias a la democracia y a las libertades constitucionales de prensa y expresión. La institución exigió garantías para el trabajo de reporteros, fotógrafos y personal de apoyo en todo el territorio nacional.

La inseguridad para el gremio no se limita a la capital. En El Alto, la directora de América Televisión, Teófila Parisaca, y el periodista Javier Averanga también reportaron agresiones por parte de sectores que bloqueaban la carretera hacia Copacabana. Estos eventos reflejan un quiebre en el respeto a la labor informativa, donde ni el uso de cascos ni chalecos identificativos logran frenar la hostilidad de los grupos movilizados.