Cine
Pawel Pawlikowski explora el dilema moral de Thomas Mann en Cannes
El director polaco presentó 'Fatherland', una obra que retrata el complejo regreso del Nobel de Literatura a una Alemania fracturada tras el nazismo.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El director polaco Pawel Pawlikowski presentó este jueves en el Festival de Cannes su más reciente filme, Fatherland, una obra en blanco y negro que revive el regreso del escritor Thomas Mann a Alemania tras 16 años de exilio. La película, que compite por la Palma de Oro, sitúa al Nobel de Literatura de 1929 en una nación dividida entre el Este y el Oeste, enfrentado a las tensiones de la desnazificación y a la exigencia social de tomar una postura política definitiva.
Interpretado por Hanns Zischler, el Mann de Pawlikowski es un hombre atrapado entre dos bloques ideológicos. Tras haber obtenido la nacionalidad estadounidense en 1944, el autor es cuestionado tanto por su supuesta cercanía con Washington como por las acusaciones de ser un agente al servicio de la Unión Soviética. La narrativa se concentra en apenas 82 minutos para examinar una sociedad alemana atravesada por el silencio y las omisiones sobre las causas de la Segunda Guerra Mundial.
El peso del silencio y la familia
La trama se apoya en la relación del escritor con su hija Erika, interpretada por la actriz alemana Sandra Hüller. Según explicó Hüller durante una mesa redonda en el festival francés, la figura de Mann sigue generando debate en la actualidad: mientras algunos sectores le reprochan haber huido del país en 1933, otros lo reivindican como un referente del antifascismo. "Como artista, siempre se puede elegir no traicionarse", señaló la actriz, aunque admitió que dicha elección es más sencilla desde una posición de privilegio.
El filme también aborda la tragedia familiar de los Mann, específicamente el suicidio de su hijo Klaus. La producción muestra la rigidez emocional del escritor, quien no asistió al entierro de su hijo, reflejando una incapacidad de expresar sentimientos que se traslada al estilo visual y narrativo de la cinta. Hanns Zischler, quien nació en Núremberg en 1947, aportó su propia experiencia sobre la época al describir las ruinas de la posguerra como elementos "mitológicos" de los que nadie explicaba el origen.
Una propuesta estética y universal
Pawlikowski, ganador del premio a mejor director en Cannes por Cold War, mantiene en esta entrega el uso del blanco y negro y una estructura que evita las convenciones de las biografías tradicionales. El realizador explicó que su objetivo no fue realizar una reconstrucción histórica exacta, sino crear una historia universal con escenas que dejen espacio para la reflexión del espectador.
"Trato de hacer filmes que demuestren que la vida es complicada y que no hay una sola verdad universal", afirmó el director. La producción de Fatherland se completó en un año y medio, un periodo inusualmente corto para Pawlikowski, quien no presentaba un largometraje desde hace ocho años debido a retrasos derivados de la pandemia. El cierre del filme subraya la crisis de identidad de un autor que, al volver a su tierra, se encontró en un punto donde no sabía en qué lengua hablar ni escribir.





