Cultura y farándula
Deborah Santana publica memorias sobre su separación del músico Carlos Santana
La activista detalla en su nuevo libro el proceso de ruptura tras 34 años de matrimonio. La obra explora su búsqueda de autonomía y el impacto emocional de dejar su vida con el guitarrista.
Deborah Santana relata en su nuevo libro, Loving the Fire: Choosing Me, Finding Freedom, el proceso de disolución de su matrimonio de casi cuatro décadas con el músico Carlos Santana. La obra, publicada este mes por Broad Book Press, detalla la transición de la autora desde su vida conyugal hacia su labor como activista y defensora del empoderamiento femenino, marcando un cambio profundo en su identidad personal.
En el texto, Santana describe gestos simbólicos que precedieron a la separación formal, como la decisión de dejar de usar sus anillos de matrimonio. Según la autora, tomó esta medida sin ofrecer explicaciones previas, notando que Carlos Santana ya no utilizaba su alianza de oro bajo el argumento de que le dificultaba tocar la guitarra. Para simbolizar su nueva etapa, la escritora adquirió un anillo de platino y diamantes como representación de un compromiso consigo misma.
La planificación de la ruptura
El libro revela que la separación fue un proceso planificado con antelación. Deborah Santana explica que trabajó con un contador para gestionar la compra de una nueva residencia en Kentfield, California, manteniendo el trámite en reserva hasta el momento de comunicarle la decisión al guitarrista. Tras concretar la mudanza con su hija Angelica, la autora confrontó a su entonces esposo para solicitar un periodo de distanciamiento.
"No puedo continuar así, y necesito seis meses para descubrir quién soy", le dijo Santana al músico, según se lee en el libro. La autora justificó su decisión en la necesidad de preservar su bienestar emocional y espiritual, señalando que la dinámica de la relación le resultaba dolorosa. Tras esta conversación, Carlos Santana se trasladó temporalmente a un hotel, mientras ella iniciaba su proceso de adaptación a una vida independiente.
El duelo y la reconstrucción personal
La narrativa dedica un espacio considerable al impacto emocional de abandonar el hogar que compartieron durante 21 años. Santana describe el 10 de marzo de 2007 como la fecha en que dejó su residencia en Bay Way, un lugar cargado de recuerdos familiares. El acto de desmantelar su vida matrimonial, desde empacar ropa hasta trasladar utensilios domésticos, es descrito por la autora como una experiencia físicamente agotadora y dolorosa.
"Dejé a mi compañero de vida de 34 años para poder sobrevivir", afirma Santana en el texto. La autora explica que el proceso de duelo fue necesario para reconectar con su propia identidad y establecer límites claros. Según su relato, cada paso hacia lo desconocido le permitió reconstruir su existencia desde cero, transformando el vacío de la separación en una base para su crecimiento personal y su activismo social.
A lo largo de la obra, Santana vincula su historia privada con su compromiso público, destacando la importancia de vivir bajo valores propios. El libro ofrece una visión íntima de la dinámica familiar, la gestión de los espacios compartidos y la relación con sus hijos durante la transición. El relato concluye como un testimonio sobre la búsqueda de la libertad emocional y la autonomía tras décadas de vida en pareja.





