El gobierno municipal de Copacabana inaugurará el 10 de abril las operaciones comerciales del aeropuerto Francisco Tito Yupanqui, una infraestructura que permaneció sin uso regular desde su construcción. El plan contempla el establecimiento de puentes aéreos diarios con el Aeropuerto Internacional de El Alto, según informó el lunes el alcalde de la localidad, Teófilo Choquevillca.
La reactivación de la terminal aérea forma parte de una estrategia para relanzar la oferta turística del municipio, centrada en la gastronomía regional y el acceso a sitios arqueológicos. La autoridad edil explicó que el proyecto busca facilitar el flujo de visitantes nacionales y extranjeros hacia las orillas del lago Titicaca, evitando los trayectos terrestres que suelen extenderse por varias horas debido a la topografía y el tráfico vehicular.
Operaciones y logística aérea
De acuerdo con el cronograma oficial, seis aeronaves prestarán el servicio de transporte de pasajeros de manera local. Choquevillca señaló que el tiempo estimado de vuelo entre La Paz y Copacabana será de 30 minutos, una reducción significativa frente a las tres horas que requiere el viaje por carretera. Aunque la terminal fue entregada formalmente hace años, la falta de frecuencias estables impidió su consolidación como un nodo de transporte efectivo.
El alcalde no precisó los costos de los pasajes ni las empresas específicas que operarán las rutas, pero indicó que los detalles técnicos y las frecuencias finales se darán a conocer durante el acto de inauguración. La administración local coordina con las autoridades aeronáuticas para garantizar que el aeropuerto cumpla con los estándares de seguridad necesarios para el flujo constante de naves pequeñas y medianas.
El relanzamiento del aeropuerto ocurre en un momento en que el sector turístico busca mecanismos para dinamizar la economía regional. La conectividad aérea directa se perfila como el eje central de un programa que incluye la promoción de rutas arqueológicas y la mejora de la infraestructura hotelera. El éxito de la iniciativa dependerá de la sostenibilidad de la demanda y de la capacidad de las operadoras para mantener precios competitivos frente al transporte terrestre.