Farándula
Shakira busca romper récords de asistencia con un megaconcierto en Brasil
La cantante colombiana se presenta en la playa de Copacabana ante una multitud estimada de dos millones de personas. El evento generará un impacto económico de 160 millones de dólares en Río de Janeiro.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La cantante colombiana Shakira encabezará este sábado un concierto gratuito en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, que proyecta reunir a más de dos millones de personas. La cifra, según estimaciones de los organizadores, podría superar el récord de 2,1 millones de asistentes establecido por Lady Gaga en 2025 y los 1,6 millones que congregó Madonna en 2024 en el mismo escenario de Brasil.
Desde las primeras horas del día, miles de seguidores de diversos puntos de Brasil y otros países de la región ocuparon la arena para asegurar un lugar frente al escenario de 1.345 metros cuadrados erigido ante el hotel Copacabana Palace. Daniela, una abogada que viajó 36 horas en autobús, dijo a la agencia Reuters que su presencia responde a una admiración que mantiene desde la infancia. Testimonios similares se repitieron a lo largo de la costa, donde los fanáticos esperan posibles colaboraciones en vivo con artistas locales como Anitta.
Impacto económico y preparativos
El evento ha transformado la dinámica habitual de Río de Janeiro. La alcaldía de la ciudad estima que el espectáculo inyectará más de 800 millones de reales —aproximadamente 160 millones de dólares— en la economía local. Según datos de la agencia oficial de turismo de Brasil, las reservas aéreas para esta semana registraron un incremento superior al 80% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Durante el ensayo general realizado el viernes, la artista de 49 años compartió el escenario con figuras de la música brasileña como Maria Bethânia y Caetano Veloso. Juntos interpretaron clásicos del repertorio nacional como “O que é o que é?” y “Leãozinho”. Shakira se limitó a dar un breve mensaje de confirmación logística al público presente: “Tudo organizado”, señaló ante la multitud que se agolpó para observar los preparativos previos al show principal.
Seguridad y logística de gran escala
Las autoridades de Brasil han desplegado un operativo de seguridad que no tiene precedentes para este tipo de eventos en la ciudad. Cerca de 8.000 efectivos policiales custodian la zona, apoyados por drones y cámaras de reconocimiento facial. El plan incluye la instalación de 18 puestos de control con detectores de metales en los accesos principales al barrio de Copacabana.
Esta vigilancia intensiva responde a los antecedentes de seguridad en la zona. En 2025, tras el concierto de Lady Gaga, la policía brasileña informó sobre la desactivación de un intento de atentado con explosivos planeado por grupos que difundían discursos de odio. Por ello, el monitoreo en tiempo real desde el Centro Integrado de Comando y Control es una prioridad para el gobierno estatal en esta jornada.
La movilidad urbana también sufrió modificaciones estructurales. La Avenida Atlántica permanece cerrada al tránsito vehicular desde la medianoche y se suspendieron 3.000 plazas de estacionamiento en las inmediaciones. Las autoridades recomendaron el uso exclusivo de transporte público para los asistentes. El programa oficial iniciará a las 17:45 con DJ locales, mientras que la presentación central de Shakira está programada para las 21:45, hora local, seguida por un cierre a cargo de los artistas Papatinho y Melody.





