Política
El Gobierno minimiza las protestas y descarta declarar estado de excepción
El ministro de la Presidencia afirmó que los sectores movilizados representan solo el 0,25% de la población. La autoridad rechazó las demandas de renuncia del presidente y calificó de absurdo el pedido salarial de los maestros.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, minimizó este viernes el alcance de las movilizaciones y bloqueos que afectan principalmente a nuestra ciudad y otras regiones del país. La autoridad aseguró que los sectores movilizados no superan las 30.000 personas, lo que representaría el 0,25% de la población boliviana, según los datos oficiales manejados por el Ejecutivo.
En declaraciones a la prensa, Lupo sostuvo que el costo de las medidas de presión recae sobre millones de ciudadanos que se ven impedidos de circular, trabajar o abastecerse con normalidad. El ministro acusó a grupos que calificó de antidemocráticos de aprovechar la coyuntura para impulsar demandas que vulneran la institucionalidad del país. "El pueblo votó por Rodrigo Paz para que sea presidente, para que solucione la crisis", señaló el funcionario.
Conflictos y demandas sectoriales
Las movilizaciones actuales en nuestro país incluyen protestas de maestros rurales y mineros asalariados, además de una marcha de sectores afines al expresidente Evo Morales que se aproxima a la sede de Gobierno. Ante este escenario, Lupo reiteró que el Ejecutivo mantiene canales de diálogo abiertos con sectores que presenten demandas legítimas, pero rechazó de forma tajante los pedidos de renuncia del presidente Paz.
Respecto a las exigencias del magisterio, el ministro defendió la política salarial vigente y calificó como un pedido absurdo la solicitud de un incremento del 30%. Según la autoridad, las pretensiones de los maestros no se ajustan a la realidad económica actual y el Gobierno no cederá ante presiones que considera desmedidas.
Postura oficial ante la crisis
Consultado sobre la posibilidad de endurecer las medidas de seguridad para garantizar la transitabilidad en las carreteras y áreas urbanas, el ministro señaló que aún no se ha evaluado la implementación de un estado de excepción. Lupo enfatizó que el Gobierno evitará caer en provocaciones que busquen generar escenarios de violencia en las calles.
Finalmente, la autoridad pidió paciencia y serenidad a la población boliviana frente a los perjuicios ocasionados por los bloqueos. Aseguró que las fuerzas del orden y el aparato estatal actuarán bajo el marco de la ley, calificando las posturas que exigen la salida del mandatario como sediciosas e ilegales dentro del orden democrático vigente en Bolivia.





