Tecnología
Astronautas de Artemis II esperarán dos horas en el mar tras amerizaje
La NASA estableció un protocolo de espera de 120 minutos dentro de la cápsula Orión para garantizar la seguridad física de la tripulación y la integridad técnica de la nave.
Los astronautas de la misión Artemis II de la NASA deberán permanecer dentro de la cápsula Orión durante aproximadamente dos horas tras su amerizaje en el océano Pacífico. Este procedimiento, establecido por la agencia espacial estadounidense, busca garantizar la seguridad de la tripulación y permitir una inspección técnica exhaustiva de la nave antes de abrir la escotilla.
La decisión de mantener a los tripulantes en el interior responde a criterios de seguridad técnica y protección de la salud física. Según los protocolos de la NASA, durante este periodo inicial, equipos de rescate y buzos especializados deben inspeccionar la estructura externa para descartar fugas, daños o residuos peligrosos desprendidos durante la reentrada atmosférica. El proceso incluye la instalación de dispositivos de flotación para estabilizar la cápsula en posición vertical.
Protocolos médicos y recuperación física
La salud de los astronautas es un factor determinante en la espera de 120 minutos. Tras varios días en el espacio, los tripulantes experimentan alteraciones en el sistema cardiovascular y en el sentido del equilibrio debido a la microgravedad. Además, durante el regreso a la Tierra, deben soportar fuerzas de hasta 3,9 veces la gravedad terrestre, lo que puede provocar fatiga extrema, desorientación y mareos.
Una vez que la nave es asegurada y subida a bordo del buque USS John P. Murtha, se procede a la apertura de la escotilla. Los astronautas reciben asistencia inmediata y son sometidos a una revisión médica preliminar antes de ser trasladados al Centro Espacial Johnson en Estados Unidos para exámenes detallados. Esta extracción paulatina es fundamental para mitigar los efectos de la radiación y la transición gravitatoria.
Recolección de datos científicos
Durante el tiempo de espera, los ingenieros de la misión extraen información crítica de los sistemas embarcados. Los sensores de la cápsula Orión registran datos sobre el despliegue de paracaídas, el comportamiento estructural ante el impacto con el agua y el funcionamiento de los sistemas de soporte vital. Estos registros son esenciales para ajustar los protocolos de futuras misiones del programa Artemis.
La misión Artemis II representa el primer viaje tripulado a la órbita lunar en más de 50 años. Durante el trayecto, la tripulación realizó experimentos sobre radiación solar y probó controles manuales de la nave mientras viajaban a velocidades superiores a los 2.700 km/h tras abandonar la influencia gravitatoria de la Luna.
El análisis de los materiales y datos recolectados, tanto en el buque de recuperación como en los laboratorios terrestres, permitirá perfeccionar los sistemas de protección para las próximas etapas del programa, que incluyen el establecimiento de una presencia humana sostenible en la Luna y la preparación de futuros viajes tripulados hacia Marte.





