El Museo Freud de Londres inauguró una exposición que reúne las ilustraciones y cuadernos realizados por la artista surrealista Leonora Carrington durante su internación en un hospital psiquiátrico en 1940. La muestra, titulada “Leonora Carrington: The Symptomatic Surreal”, representa la primera exhibición institucional dedicada a la autora en la capital británica desde 1991 y recupera materiales que permanecieron dispersos en colecciones privadas durante más de 20 años.
El origen de la iconografía en Santander
Las obras expuestas pertenecen al periodo en que Carrington fue tratada por una crisis mental en un sanatorio de Santander, España, tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Durante su estancia, la artista fue sometida a terapias de choque con Cardiazol bajo la supervisión del médico Luis Morales, quien incentivó su producción gráfica como parte del proceso terapéutico. Según explicó Vanessa Boni, curadora de la muestra, estos cuadernos contienen los bocetos preparatorios para su pintura Down Below y muestran el surgimiento de las criaturas híbridas características de su estilo.
En estos registros, Carrington transformó el entorno hospitalario en un sistema mitológico personal. La iconografía de la artista, influenciada por el ocultismo, el tarot y la mitología, le permitió procesar una experiencia que ella misma describió como “muy parecida a haber estado muerta”. Boni señaló que la presencia recurrente de caballos en formas inestables y cambiantes dentro de los dibujos funciona como una representación de la transformación psíquica y la inestabilidad emocional de aquel periodo.
Vínculo con el psicoanálisis y el desplazamiento
La elección del Museo Freud, antigua residencia de Sigmund Freud en Londres, establece un diálogo entre la obra de Carrington y las teorías del psicoanálisis sobre los sueños y el inconsciente. La curadora destacó que el contexto de desplazamiento une a ambos personajes: Freud debió abandonar Viena en 1938 debido a la persecución nazi, mientras que Carrington produjo estos dibujos en un estado de exilio y confinamiento. “Ese contexto compartido de desplazamiento hace que el museo sea un escenario particularmente relevante para contemplar este trabajo”, afirmó Boni.
La exhibición integra los dibujos de la artista con objetos de la colección personal de Freud, incluyendo una estatua egipcia de Anubis y diversas figuras de caballos. Estas piezas subrayan el interés del psicoanalista por los objetos que revelan aspectos profundos de la mente humana. Entre las obras destacadas del corpus hospitalario se encuentran Chambre D’enfants a Minuit y More Frontiers of Space, ambas de 1941, realizadas con trazos ligeros sobre papel que evidencian el impacto del trauma en su proceso creativo.
Trayectoria de los materiales
Tras recibir el alta del sanatorio, Carrington viajó a Nueva York antes de establecerse definitivamente en México, donde desarrolló la mayor parte de su carrera. Antes de su partida a territorio mexicano, entregó los cuadernos de Santander al coleccionista Julien Levy, quien los conservó durante seis décadas. En 2004, los materiales fueron subastados y divididos entre distintos compradores privados, lo que dificultó su estudio conjunto hasta la organización de esta muestra.
El reagrupamiento de estas piezas permite observar la génesis de la simbología que Carrington consolidaría posteriormente en México. La exposición no solo documenta una crisis clínica, sino que posiciona estos registros como documentos fundamentales para comprender la evolución del surrealismo y la resistencia de la artista a las lecturas clínicas tradicionales, al convertir su conflicto interno en una mitología propia y autónoma.