El club América de México retomará su localía en el Estadio Azteca, ahora denominado comercialmente Estadio Banorte, el próximo martes 7 de abril tras concluir un proceso de remodelación que se extendió por 22 meses. El regreso del conjunto dirigido por André Jardine al Coloso de Santa Úrsula ocurrirá durante el partido de ida de la Champions Cup de la Concacaf frente al Nashville SC de Estados Unidos.

La institución deportiva confirmó la mudanza mediante la difusión de imágenes que muestran el estado actual del campo de juego y las tribunas. Durante el periodo de obras, el equipo debió trasladar sus encuentros como local al Estadio Ciudad de los Deportes. Los trabajos de renovación responden a los estándares técnicos requeridos por la FIFA para que el inmueble albergue partidos de la Copa del Mundo 2026.
Adecuaciones técnicas y normativas de la FIFA
De acuerdo con los reportes de inspección y videos difundidos por el club, las áreas de acceso, la zona de gradas y el césped se encuentran operativos para la alta competencia. Una de las modificaciones más significativas responde a la normativa de la FIFA que prohíbe la exhibición de marcas comerciales ajenas a sus patrocinadores oficiales durante el torneo mundialista. Por este motivo, el personal del estadio procedió al retiro de las butacas de colores que formaban el nombre del patrocinador principal en las tribunas.

La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) ratificó en su calendario oficial que el partido de vuelta de los cuartos de final también se disputará en este recinto el 14 de abril. El encuentro está programado para las 21:30, hora local, y marcará la reapertura formal del estadio para competencias internacionales con una capacidad que supera los 85.000 espectadores.
El resultado de esta eliminatoria es determinante para las aspiraciones del América, ya que el ganador obtendrá un cupo para las semifinales del torneo continental. Además, la clasificación otorga el derecho a participar en la Copa Intercontinental 2026 y asegura una plaza en el Mundial de Clubes de 2029, consolidando la relevancia deportiva del retorno al histórico escenario mexicano.