Connect with us

Economía

Productores del Chaco implementan modelos de ganadería que conservan el 90% del bosque

Productores de tres departamentos presentaron innovaciones tecnológicas y prácticas regenerativas que permiten mantener la biodiversidad sin afectar la rentabilidad pecuaria.

Publicado

Luis Rojas explica cómo la asociación de cultivos forrajeros ayuda a recuperar suelos degradados.

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Ganaderos de Santa Cruz, Tarija y La Paz presentaron esta semana en el Chaco boliviano un modelo de producción sostenible que permite mantener más del 90% del bosque en pie. El sistema, basado en prácticas regenerativas e innovaciones tecnológicas, busca garantizar la oferta forrajera y la protección de la biodiversidad en un contexto de crisis climática.

Durante una gira técnica que recorrió los municipios de Cuevo, Boyuibe y Villa Montes, cerca de cien productores evaluaron los resultados del programa Paisaje Productivo Protegido (PPP). Esta iniciativa, ejecutada por la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) y la ONG Protección del Medio Ambiente Tarija (PROMETA), cuenta con el respaldo de la Unión Europea y la Embajada de Suecia.

Sistemas silvopastoriles y manejo de carbono

Uno de los pilares de este modelo es el sistema silvopastoril, una técnica que integra árboles, pasturas y ganado en una misma superficie. José Manuel Virieux, propietario de la Hacienda Mandiyuti en Cuevo, explicó que esta práctica contribuye a la regeneración del suelo y al bienestar animal. Según el productor, el manejo del monte nativo permite alimentar al ganado sin fragmentar el hábitat de la fauna silvestre, un impacto que es monitoreado mediante cámaras trampa que ya registraron 15 especies de mamíferos en la zona.

En términos de impacto ambiental, los técnicos del programa destacaron el caso del predio Montecristo, que obtuvo una certificación de carbono negativo. Esto significa que el bosque conservado dentro de la propiedad tiene la capacidad de absorber más dióxido de carbono (CO₂) del que emite la totalidad de su hato ganadero, un indicador clave para la sostenibilidad del sector a largo plazo.

Tecnología aplicada a la escasez hídrica

La gestión del agua es otro de los desafíos abordados en la región. En el predio El Negro, en Villa Montes, se implementó un sistema de bombeo solar para el abastecimiento de agua. Esta innovación reduce los costos operativos y las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar los motores a diésel. Además, el uso de bebederos distanciados evita la compactación del suelo y previene enfermedades parasitarias en los animales.

Eudes Rojas, responsable del predio, señaló que el manejo diferido del monte nativo —una técnica de rotación de pastoreo— garantiza forraje durante diez meses al año. Los meses restantes se cubren con pasturas introducidas bajo sistemas rotacionales, lo que previene la erosión y mantiene la cobertura vegetal del terreno.

Diversificación y recuperación de suelos

El modelo chaqueño también incorpora el raleado selectivo, una técnica de limpieza de monte de baja intensidad que utiliza maquinaria específica para sembrar pasto con una afectación mínima a los árboles. Asimismo, se ha introducido la tuna forrajera como cultivo piloto para recuperar suelos degradados y proveer agua y alimento durante la época de sequía.

La estrategia productiva se complementa con la diversificación de ingresos a través de productos derivados del bosque, como miel y harina de algarrobo. La apicultura, según explicaron los técnicos, cumple la función de generar recursos económicos adicionales mientras asegura la polinización del monte nativo, base del forraje natural.

Julio César Salinas, coordinador general del programa PPP, afirmó que este enfoque permite sostener la actividad ganadera incluso en escenarios climáticos adversos. El objetivo final es consolidar un sistema que integre tecnología y manejo ecológico para evitar la degradación de la base productiva del país.

Temporibus autem quibusdam et aut officiis debitis aut rerum necessitatibus saepe eveniet ut et voluptates repudiandae sint et molestiae non recusandae. Itaque earum rerum hic tenetur a sapiente delectus, ut aut reiciendis voluptatibus maiores alias consequatur aut perferendis doloribus asperiores repellat.