Un equipo internacional de científicos identificó 37 lagos subglaciales bajo las capas de hielo del Ártico canadiense, de los cuales 35 no habían sido documentados previamente. El hallazgo, publicado en la revista científica The Cryosphere, revela cómo estos cuerpos de agua ocultos actúan como lubricantes que aceleran el desplazamiento de los glaciares hacia el océano, un factor crítico en el contexto del calentamiento global.
La investigación utilizó datos satelitales de alta resolución recolectados durante una década para monitorear los cambios en la elevación del hielo. Los expertos detectaron que estos lagos, con superficies que oscilan entre los 0,3 y los 48,5 kilómetros cuadrados, experimentan variaciones de nivel de hasta 150 metros. Este movimiento de agua bajo la superficie helada modifica la estructura interna de los glaciares y su interacción con el lecho rocoso.
Impacto en la velocidad del hielo
El estudio establece una relación directa entre la actividad de estos lagos y la pérdida de masa glaciar. Cuando un lago subglacial se vacía de forma repentina, el hielo que se encuentra encima puede incrementar su velocidad de desplazamiento entre un 5% y un 10%. Este fenómeno empuja mayores volúmenes de hielo hacia zonas más cálidas donde el derretimiento es inevitable.
Whyjay Zheng, profesor de la Universidad del Centro Nacional de Taiwán y autor principal del artículo, explicó que la clasificación de estos lagos es fundamental para entender el comportamiento de las masas heladas. "Cuando hay una masa de agua debajo de un glaciar, esa agua puede actuar como lubricante entre el glaciar y su lecho, permitiendo que el glaciar se mueva más rápido", señaló Zheng.
Los investigadores propusieron una nueva taxonomía para estos cuerpos de agua: lagos clásicos (bajo un solo glaciar), terminales (donde confluyen dos frentes) y parciales (con áreas abiertas en el margen del hielo). De los casos identificados, 32 mostraron episodios de vaciado o llenado repentino, con variaciones de superficie superiores a los diez metros en menos de un año.
Indicadores del cambio climático
La presencia de estos lagos se concentra en zonas de transición donde el hielo comienza a derretirse. Según el informe, el aumento del agua de deshielo superficial facilita la apertura de canales que alimentan estos depósitos subterráneos, volviéndolos más inestables y activos. Este ciclo de retroalimentación acelera la descarga de agua dulce en los ecosistemas marinos.
Wesley Van Wychen, profesor de la Facultad de Medio Ambiente de Waterloo y coautor del estudio, afirmó que estos cambios en el almacenamiento de agua son indicadores precisos del impacto ambiental en la región. "Medir el vaciado y llenado de estos lagos y determinar la rapidez con la que podría ocurrir este proceso es otra forma de caracterizar los impactos del cambio climático en el medio ambiente ártico", dijo Van Wychen.
El equipo de investigación advirtió que la cifra de 37 lagos es conservadora, ya que la tecnología satelital actual solo permite detectar aquellos que presentan cambios visibles en la superficie. Los expertos concluyeron que el monitoreo continuo de la actividad subglacial es esencial para ajustar las proyecciones sobre el aumento del nivel del mar a nivel global.