La enfermería se ha transformado en uno de los pilares más sólidos de la economía de Estados Unidos, al ofrecer estabilidad laboral y salarios que permiten el acceso a la clase media y superior. Según datos federales analizados por la Universidad de Chicago, el empleo en el sector salud superó al manufacturero y al comercio minorista, consolidándose como el mayor generador de puestos de trabajo durante 2023 y los primeros meses de 2024.

Este fenómeno responde a un incremento sostenido en el gasto sanitario, que representa actualmente el 18% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, frente al 7% registrado en 1970. El envejecimiento de la población, la prevalencia de enfermedades crónicas y la expansión de las coberturas médicas han impulsado esta demanda. De acuerdo con el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, el ingreso anual mediano de una enfermera registrada es de 93.600 dólares, cifra que contrasta con los 49.500 dólares de la media general del mercado laboral.
La especialización académica ha elevado aún más los techos salariales. Los profesionales con grados avanzados, conocidos como "nurse practitioners", perciben ingresos medianos de 132.050 dólares, mientras que aquellos especializados en anestesia pueden superar los 200.000 dólares anuales. Joshua Gottlieb, profesor de economía en la Universidad de Chicago, explicó que el sector se ha convertido en un "motor moderno de empleos para la clase media".

Cambio de perfil y estabilidad frente a la tecnología
El atractivo financiero y la seguridad laboral han motivado a profesionales de otras áreas a migrar hacia la salud. Michael Nolan, un exvendedor de software de 27 años, decidió estudiar enfermería tras observar los despidos masivos en el sector corporativo y tecnológico. Según relató Nolan, la carrera ofrece un potencial financiero a largo plazo que no percibe en otras industrias afectadas por la inestabilidad económica.
La composición demográfica de la profesión también muestra cambios. En 2023, los hombres representaron el 13% de los enfermeros registrados, un aumento respecto al 8% registrado en 2005. Además, las proyecciones oficiales indican que el empleo para enfermeros con títulos avanzados crecerá un 35% hacia 2034, un ritmo muy superior al 3% estimado para el total del mercado laboral estadounidense.

A diferencia de otras ocupaciones, la enfermería presenta una resistencia notable ante el avance de la inteligencia artificial. Lorna Finnegan, decana de la Escuela de Enfermería de la Universidad Loyola de Chicago, señaló que el contacto humano en el tratamiento de enfermedades es insustituible. "La enfermería es a prueba de recesión y de inteligencia artificial", afirmó la experta, al destacar que el cuidado de la salud se expande cada vez más fuera de los hospitales.
A pesar del auge económico, el sector enfrenta desafíos estructurales relacionados con el agotamiento profesional. Una encuesta realizada a 800.000 enfermeros reveló que el 41% de quienes planean dejar la profesión en los próximos cinco años lo atribuye al desgaste emocional derivado de las presiones asistenciales, un factor que se intensificó tras la pandemia de 2020.

El impacto de esta evolución profesional se refleja también en el emprendimiento. LaDonna Hart, enfermera y copropietaria de una clínica en Nebraska, reportó ingresos de 300.000 dólares anuales. Hart explicó que la profesión le ha permitido alcanzar un nivel de vida superior al de la clase media tradicional, con acceso a propiedades de alto valor y fondos de retiro sólidos, algo que era inusual para el sector en décadas pasadas.



