Los ocho clubes de Santa Cruz clasificados a la Copa Simón Bolívar 2026 enfrentan un escenario de parálisis administrativa ante la ausencia de información oficial sobre el inicio de la fase regional. Ni la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ni la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF) han emitido hasta el momento el cronograma de competición para la serie departamental, lo que impide a los equipos planificar su logística y preparación deportiva.
La planificación inicial establecía el 12 de abril como la fecha de arranque para el campeonato en el departamento. Bajo ese esquema, los equipos debían distribuirse en dos series de cuatro integrantes cada una. Sin embargo, el silencio de los entes matrices ha dejado en suspenso la participación de Royal Pari, CNSC Academia FC, Esperanza, Nueva Santa Cruz, Real Santa Cruz, Virginia U.S.C, San Juan y un octavo representante provincial.
Impacto en la planificación de los clubes
El objetivo central de estos equipos es obtener el ascenso a la División Profesional para la temporada 2027. Para instituciones como Royal Pari y Real Santa Cruz, que recientemente perdieron su categoría en la máxima división del fútbol boliviano, el torneo representa la vía inmediata para el retorno al profesionalismo. La falta de certezas sobre el calendario afecta directamente la contratación de jugadores y la gestión de presupuestos, que dependen de las fechas de competencia activa.
La estructura del torneo en Santa Cruz contempla la participación de seis equipos de la capital y dos representantes de las provincias. El club San Juan, que representa a Satélite Norte en el municipio de Warnes, es uno de los equipos que aguarda la convocatoria del Comité Organizador para iniciar su camino en la fase clasificatoria. La desprolijidad en la gestión dirigencial ha sido un punto de crítica recurrente entre los delegados de los clubes, quienes señalan que esta situación de incertidumbre se repite de manera sistemática en cada temporada.
Silencio administrativo en la dirigencia
Los intentos de comunicación con los representantes de la FBF y la ACF no han tenido éxito hasta la fecha. El silencio institucional refuerza la percepción de una gestión administrativa deficiente que no ha logrado establecer canales de comunicación fluidos con sus afiliados. Esta falta de respuestas ocurre en un contexto donde algunos clubes, como Royal Pari, mantienen procesos legales abiertos, incluyendo un Amparo Constitucional contra fallos del Tribunal de Disciplina Deportiva, lo que añade complejidad al panorama institucional del fútbol regional.
La Copa Simón Bolívar es el torneo de ascenso más importante del país y requiere una coordinación precisa entre las asociaciones departamentales y la federación nacional. Mientras no exista una resolución oficial, los cuerpos técnicos de los ocho equipos clasificados deben ajustar sus entrenamientos sin un horizonte claro, a la espera de que el Comité Organizador defina si se mantendrá el formato de series propuesto originalmente o si habrá modificaciones en el sistema de clasificación a la etapa nacional.



