Dos hombres fallecieron la tarde del martes en el interior de una fosa del ingenio arrocero PRAINCO, ubicado en la ciudad de Trinidad, tras un intento fallido de reparación de maquinaria que derivó en una emergencia por falta de oxígeno. Las víctimas fueron identificadas como Sixto Rodríguez, de 19 años, y Cristian Maldonado Salvatierra, empleado de la empresa.
El sistema de emergencias del Gobierno Autónomo Municipal recibió el pedido de auxilio después de las 17:00, según informó el paramédico Vladimir Aguilera Rivero. De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, el incidente comenzó cuando uno de los sujetos ingresó a la cámara para reparar una bomba de desagüe. Al no poder salir por sus propios medios, la segunda persona intentó auxiliarlo, quedando ambos atrapados en el recinto.
Labores de rescate y condiciones del lugar
Bomberos Voluntarios de Trinidad y efectivos de la Policía Boliviana ejecutaron un operativo de rescate que se extendió por varias horas debido a las condiciones de la fosa. Aguilera explicó que el ambiente en el interior era irrespirable, lo que obligó al uso de equipos de respiración autónoma y botellones de oxígeno para que los rescatistas pudieran descender de forma segura.
Los equipos de emergencia utilizaron sogas, poleas y arneses para extraer los cuerpos, contando con el apoyo de otros trabajadores del ingenio. El primer cuerpo recuperado fue el de Rodríguez, quien no formaba parte de la planilla de la empresa pero se encontraba en las instalaciones al momento del accidente. Sus familiares acudieron al lugar para realizar el reconocimiento legal.
Posteriormente, los rescatistas lograron sacar el cuerpo de Maldonado Salvatierra. Los informes técnicos iniciales describen el sitio del suceso como una cámara oscura y con altos niveles de humedad, factores que, sumados a la posible acumulación de gases o la simple carencia de oxígeno, impidieron que las víctimas lograran evacuar el espacio por cuenta propia.
La Policía ha iniciado las investigaciones para determinar si el ingenio contaba con los protocolos de seguridad industrial requeridos para trabajos en espacios confinados. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue local para la autopsia de ley, mientras se espera un informe oficial sobre las responsabilidades administrativas del establecimiento.