El historiador y filósofo israelí Yuval Noah Harari advirtió que la mayor parte de la población humana perderá su lugar en el mercado laboral en un futuro cercano debido al avance de la inteligencia artificial. Según el autor, este desplazamiento tecnológico podría convertir a millones de seres humanos en personas económicamente obsoletas, transformando la estructura social y política a nivel global.
Harari, doctor en Historia por la Universidad de Oxford y profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, sostiene en sus investigaciones que la humanidad ha superado históricamente los desafíos del hambre, las plagas y la guerra. Sin embargo, el nuevo escenario plantea que la agenda humana se centrará en la búsqueda de la inmortalidad, la felicidad y la adquisición de capacidades antes consideradas divinas mediante la fusión con máquinas y la creación de vida artificial.
El ascenso del dataísmo y el diseño inteligente
En su análisis sobre la evolución tecnológica, Harari introduce el concepto de dataísmo, una corriente que venera el flujo de información y los algoritmos por encima de la autonomía individual. Bajo esta perspectiva, el poder se traslada de los individuos a los sistemas de procesamiento de datos, lo que permite el surgimiento de lo que denomina el paso de la selección natural al diseño inteligente.
El autor de obras como Sapiens y Homo Deus explica que la capacidad humana de crear y creer en ficciones colectivas, como el dinero o las naciones, fue lo que permitió la cooperación a gran escala. No obstante, advierte que esta misma facultad ahora se enfrenta al riesgo del "hackeo" de seres humanos a través de la tecnología, lo que podría generar nuevas y profundas desigualdades biológicas entre quienes tengan acceso a mejoras tecnológicas y quienes no.
Riesgos para la democracia y el empleo
La transición hacia una economía automatizada ya muestra señales de impacto en diversos sectores profesionales. Harari señala que la inyección de inteligencia artificial en los procesos productivos está generando un desplazamiento laboral que no tiene precedentes en las revoluciones industriales anteriores. El historiador, que ha vendido más de 50 millones de copias de sus libros, utiliza su plataforma en foros globales para alertar sobre los riesgos que estas redes de información representan para la estabilidad de las democracias modernas.
A pesar de las proyecciones sobre la obsolescencia laboral, el planteamiento de Harari no se define como un pesimismo absoluto, sino como un llamado a la regulación y comprensión de las herramientas tecnológicas. El desafío inmediato, según el académico, radica en gestionar la transición hacia un modelo donde la inteligencia artificial no solo complemente el trabajo humano, sino que no termine por excluir a grandes sectores de la sociedad del sistema económico vigente.