A 83 años de su publicación, El Principito se consolida como uno de los cinco libros más leídos del mundo, con ventas que superan los 200 millones de ejemplares. La obra fue concebida por el aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry durante su exilio en Nueva York en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, como un intento de hallar alivio personal frente a la depresión y el conflicto bélico que marcaba su época.
El trasfondo emocional de la novela estuvo determinado por la melancolía de Saint-Exupéry, quien enfrentaba crisis personales, disputas políticas con otros exiliados franceses y la distancia de su esposa, Consuelo Suncín. A pesar de su éxito previo con obras como Tierra de hombres y Piloto de guerra, el autor vivió en Estados Unidos uno de sus períodos más sombríos, bajo la presión de su salud deteriorada por accidentes aéreos y acusaciones de deslealtad política por su desconfianza hacia Charles de Gaulle.
El origen de un relato universal
La creación del libro fue impulsada por Elizabeth Reynal, esposa de uno de sus editores estadounidenses, quien notó que el autor dibujaba constantemente a un niño de cabello rubio y bufanda larga en servilletas y papeles. Según narró Reynal en una entrevista recogida por biógrafos, ella sugirió a Saint-Exupéry que canalizara su creatividad en un relato infantil para distanciarse de su obsesión por la guerra. El autor completó la narración central en apenas tres meses.
Pese a no tener formación artística, Saint-Exupéry ilustró la primera edición con 40 acuarelas originales. El escritor suizo Denis de Rougemont, quien presenció el proceso en Manhattan, describió al autor como un hombre concentrado en aplicar "pinceladas pueriles" a sus dibujos. La primera edición, titulada The Little Prince, se publicó en inglés en abril de 1943 con una tirada inicial de 30.000 ejemplares.
Un legado marcado por la desaparición
Antes de partir hacia Argelia para reincorporarse a las fuerzas aliadas, Saint-Exupéry entregó el manuscrito original de 125 páginas a la periodista Sylvia Hamilton. El documento se encuentra actualmente en el Museo Biblioteca Morgan de Nueva York. El autor dedicó la obra a su amigo Léon Werth, quien permanecía en la Francia ocupada sufriendo carencias por el conflicto.
El aura mítica de la obra se amplificó tras la muerte del escritor el 31 de julio de 1944, cuando desapareció tras despegar en una misión desde Córcega. Su fallecimiento no fue confirmado oficialmente hasta el año 2000, cuando el Estado francés reconoció restos del fuselaje de su avión hallados en el mar Mediterráneo junto a una pulsera con la inscripción "Consuelo".
Desde su primera edición en francés en 1947 y en español en 1951, la novela ha sido traducida a cerca de 200 idiomas y dialectos, incluyendo el sistema braille. Actualmente, el libro mantiene un ritmo de ventas de al menos un millón de copias anuales y ha derivado en múltiples adaptaciones cinematográficas, teatrales y operísticas a nivel global.