El fútbol continental se detiene este jueves para el inicio de la disputa por la Recopa Sudamericana. Lanús, vigente monarca de la Copa Sudamericana, recibirá al Flamengo brasileño, actual poseedor de la Copa Libertadores, en un encuentro que trasciende la simple estadística para convertirse en una puja por la hegemonía regional.
El conjunto argentino llega a esta instancia tras un inicio competitivo en el torneo local, a pesar de haber cedido puntos en su última presentación al preservar a sus figuras habituales. Tras su consagración continental en 2025, el club busca añadir a sus vitrinas un trofeo que aún le es esquivo, lo que representaría su cuarto título internacional en 111 años de historia institucional.
La estrategia y el plantel
Para este compromiso, el cuerpo técnico liderado por Mauricio Pellegrino ha recuperado a Marcelino Moreno, pieza fundamental en la gestación de juego, quien superó una lesión en el pie izquierdo. No obstante, persiste la incertidumbre sobre la participación del delantero Rodrigo Castillo debido a molestias musculares. El capitán del equipo, Carlos Izquierdoz, restó importancia a las diferencias presupuestarias entre ambos planteles, señalando que, pese al alto valor de mercado de las figuras brasileñas, la resolución del encuentro dependerá exclusivamente del desempeño colectivo en el campo de juego.
El presente del gigante brasileño
Por su parte, el Flamengo arriba a territorio argentino tras un inicio de temporada irregular que ha comenzado a estabilizar tras su reciente victoria en el clásico ante Botafogo. El equipo de Río de Janeiro, que en 2025 se consolidó como el máximo ganador brasileño de la Copa Libertadores, busca en la Recopa su primer título de 2026, luego de haber caído en la definición de la Supercopa de su país.
El conjunto visitante enfrentará este desafío con bajas sensibles en su esquema. Jugadores de la talla de Saúl Ñíguez y el ecuatoriano Gonzalo Plata no formaron parte de la delegación que viajó a Argentina. A pesar de estas ausencias, la consigna en el campamento brasileño es clara: obtener un resultado favorable que les permita cerrar la serie en casa y sumar su décimo trofeo internacional, consolidando así su dominio en la región durante la última década.