Microsoft ha anunciado una transformación estructural definitiva en su división de videojuegos tras confirmarse la salida de Phil Spencer, quien fuera el rostro de Xbox durante décadas, y de Sarah Bond, hasta ahora presidenta de la marca. En su lugar, Asha Sharma asume la posición de CEO de Microsoft Gaming, asumiendo el mando en un momento crítico de transición para la industria global, incluyendo el mercado boliviano, donde la marca mantiene una presencia significativa.
En su primer comunicado oficial, Sharma ha delineado una hoja de ruta centrada en la evolución del modelo de negocio y el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial (IA) desde una perspectiva ética. La nueva directiva enfatizó que, si bien la tecnología será un pilar fundamental, no se buscará la eficiencia a corto plazo a costa de la calidad. «Los juegos son y siempre serán arte, creados por humanos y con la tecnología más innovadora que ofrecemos», sentenció Sharma, marcando una distancia clara frente al uso automatizado y deshumanizado de la IA en la creación de contenidos.
Hacia un ecosistema multiplataforma
La estrategia bajo el mando de Sharma apunta a consolidar a Xbox no solo como una consola física, sino como una plataforma transversal que integre PC, dispositivos móviles y servicios en la nube. Este movimiento busca derribar las barreras del hardware tradicional, permitiendo que los desarrolladores alcancen a audiencias globales sin las limitaciones técnicas de una sola máquina. No obstante, la nueva dirección ha reafirmado su compromiso con la consola como el núcleo que forjó la identidad de la marca durante los últimos 25 años.
Acompañando a Sharma en este nuevo organigrama, Matt Booty ha sido ascendido a EVP y Chief Content Officer. Booty tendrá la responsabilidad de coordinar la estrategia creativa y el desarrollo de contenidos de los diversos estudios bajo el paraguas de Microsoft, incluyendo Bethesda y Activision Blizzard. Por su parte, Phil Spencer permanecerá vinculado a la compañía en un rol de asesoría durante el periodo de transición para garantizar la estabilidad de las operaciones en curso.
Desafíos y reestructuración interna
Este cambio de liderazgo ocurre tras un periodo de tensiones internas marcadas por ajustes operativos y recortes de personal en diversos estudios de la firma. La nueva administración hereda el desafío de integrar de manera fluida el sistema operativo Windows con la experiencia de juego, impulsando dispositivos portátiles y alianzas con terceros que expandan el alcance del ecosistema de Microsoft Gaming.
Aunque no se han anunciado cambios inmediatos en los precios de servicios como Game Pass o en el calendario de lanzamientos, el mercado anticipa una aceleración en la distribución de títulos propios hacia otras plataformas. La gestión de Sharma será determinante para definir si esta apertura fortalece la identidad de Xbox o si redefine por completo el concepto de exclusividad en la industria del entretenimiento digital.