La bodega estadounidense E. & J. Gallo Winery concretó la compra de Four Roses, una de las marcas de bourbon —destilado de maíz típico de Estados Unidos— más reconocidas de Kentucky, en una operación estimada en 775 millones de dólares. Con esta transacción, la compañía busca rediseñar su estrategia comercial tras una serie de recortes de personal y cierres de plantas que evidenciaron dificultades financieras, según informó el diario New York Post.
El objetivo de la adquisición es captar una porción del segmento de bebidas espirituosas premium, licores de alta gama con precios elevados, y expandir su presencia internacional. La maniobra ocurre en un entorno donde el consumo de alcohol en Estados Unidos mantiene una tendencia a la baja. En febrero de 2026, Gallo Winery prescindió de alrededor de cien empleados y cerró su planta de producción en Napa Valley, afectando a etiquetas como Louis M. Martini Winery y Orin Swift Tasting Room.
Reestructuración ante la caída del mercado
La reorganización de la empresa responde a un cambio en los hábitos de consumo. Según datos de la encuestadora Gallup, solo el 54% de los adultos estadounidenses consumirá bebidas alcohólicas en 2025, frente al 62% registrado en 2023. Los ingresos por ventas de vino cayeron en más de 1.000 millones de dólares en el último año, mientras que la producción descendió en aproximadamente seis millones de cajas.
Un portavoz de Gallo Winery explicó que los despidos obedecieron a las dinámicas de mercado y a la evolución de la demanda. Los consumidores más jóvenes optan actualmente por cócteles enlatados y alternativas sin alcohol, mientras que los consumidores de mayor edad han reducido su ingesta por motivos de salud. Ante este escenario, la empresa apuesta por fortalecer su portafolio de licores, que ya incluye el vodka New Amsterdam y el brandy E&J.
El retorno de una marca histórica
La compra de Four Roses a la firma japonesa Kirin Holdings marca el regreso a manos estadounidenses de una destilería fundada en 1888. Actualmente, la marca se posiciona como la octava mayor productora de bourbon a nivel global. De acuerdo con el diario Financial Times, Kirin Holdings busca alejarse del sector de bebidas espirituosas debido al retroceso que el segmento ha experimentado en los últimos años.
Gallo Winery informó que el equipo de trabajo de la destilería se mantendrá intacto tras la operación. Brent Elliott, maestro destilador de la marca, señaló que con el apoyo de la bodega están posicionados para aprovechar el impulso del mercado manteniendo la calidad que los ha guiado por generaciones.
El primer lanzamiento bajo la nueva dirección será un bourbon de 100 grados proof —un sistema de medición estadounidense donde esa cifra equivale al 50% de alcohol por volumen—, que llegará al mercado en mayo de 2026. Esta estrategia pretende mitigar los efectos de la crisis del sector vinícola y consolidar la relevancia de la compañía en una industria en transformación.