El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, afirmó que el país experimentará un periodo de estabilidad financiera durante 2025, al que calificó como un año que no presentará las tensiones cambiarias o inflacionarias habituales de los ciclos electorales. Según el funcionario, la percepción de orden macroeconómico es compartida incluso por sectores de la oposición provincial.
"El año que viene no va a ser un típico año electoral argentino, va a ser un paseo por el parque", dijo Caputo durante una entrevista televisiva el domingo por la noche. El ministro fundamentó su optimismo en el respaldo de 12 gobernadores opositores, quienes, según su relato, admitieron en foros internacionales que no existen posibilidades de revertir el actual rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
Factores de riesgo y mercado interno
Para el titular de la cartera económica, la principal amenaza para la consolidación de la recuperación no reside en variables técnicas, sino en la incertidumbre política. Caputo señaló que el comportamiento de los ahorristas e inversores sigue condicionado por el miedo a un regreso del kirchnerismo al poder, factor que explicaría por qué una parte de la población aún no deposita sus divisas en el sistema bancario.
"Nueve de cada 10 personas consultadas responden que no depositan su dinero en los bancos por miedo a que vuelva el kirchnerismo", explicó el ministro. Aunque consideró que la probabilidad de ese escenario es inexistente, reconoció que el mercado procesa ese temor como información relevante para la toma de decisiones financieras y la repatriación de capitales.
Respecto a la implementación de la nueva ley de regularización fiscal, Caputo defendió la normativa al asegurar que ofrece un blindaje jurídico total para los contribuyentes y las entidades financieras. El funcionario admitió que persiste cierta reticencia en el sector bancario, pero se mostró confiado en que el proceso derivará en el ingreso de dólares al sistema formal.
Indicadores de actividad y consumo
El ministro rechazó las críticas sobre una presunta parálisis económica y negó que Argentina atraviese un proceso de estanflación. Según su análisis, los datos de actividad muestran un escenario de crecimiento en sectores específicos y un nivel de consumo privado que calificó de elevado en términos históricos.
"Los datos miden la realidad y la realidad es incontrastable. Estamos prácticamente en récord en muchísimas cosas: PBI, actividad económica, consumo privado", afirmó Caputo. El funcionario contrastó la situación actual con periodos anteriores, señalando que el acceso al crédito ha modificado los hábitos de los ciudadanos: "Antes la gente quemaba el dinero por la inflación. Hoy hay crédito. Cambió el consumo".
Sobre la caída en la recaudación fiscal registrada durante los últimos ocho meses, el ministro atribuyó el fenómeno a la reducción de la carga impositiva impulsada por el Ejecutivo. Asimismo, descartó que el tipo de cambio se encuentre atrasado, citando como prueba el superávit comercial alcanzado al inicio del año.
Finalmente, Caputo defendió la integridad de su equipo de trabajo ante cuestionamientos por el acceso a créditos hipotecarios del Banco Nación. El ministro reveló que él mismo incentivó a sus funcionarios a tomar estos préstamos, calificándolos como una "oportunidad única" y un motor esencial para la reactivación del sector inmobiliario en Argentina.