Economía
Los precios agropecuarios en Colombia suben un 11,7% por costos de fertilizantes
El Índice de Precios Agropecuarios en Colombia acumuló tres meses de alzas consecutivas impulsado por la escasez de oferta y el encarecimiento de insumos importados.
El sector agropecuario de Colombia registró un incremento de precios del 2,2% durante marzo de 2026, impulsado por choques en la oferta de productos básicos y un encarecimiento sostenido de los insumos de producción, según el último reporte de la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC). Con este resultado, el Índice de Precios Agropecuarios (IPAP-BMC) —un indicador que mide la evolución de los precios de los bienes del campo— alcanzó los 252,1 puntos, acumulando un alza del 11,7% en los últimos 12 meses.

La subida de precios responde principalmente a la menor disponibilidad de alimentos clave como la papa, los cítricos y el tomate. Estas variaciones se originaron por dificultades logísticas y climáticas en regiones productoras como Boyacá, Cundinamarca, Nariño y Santander. Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la BMC, explicó que el comportamiento del índice refleja restricciones específicas de abastecimiento más que un aumento homogéneo en todo el sector. En contraste, productos como el plátano, las legumbres y el cacao registraron descensos que moderaron el impacto general.
El impacto de los insumos internacionales
Uno de los factores determinantes en la estructura de costos es el precio de los fertilizantes, que han subido un 44% desde 2024. La dependencia de Colombia de estos insumos químicos —sustancias utilizadas para enriquecer el suelo y favorecer el crecimiento de los cultivos— expone a los productores locales a la volatilidad de los mercados internacionales. Rafael Hernández Lozano, gerente general de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), señaló que el conflicto bélico en el Golfo Pérsico ha afectado directamente la producción de fertilizantes nitrogenados, los cuales dependen del suministro de gas natural.

La situación geopolítica ha provocado disrupciones en las rutas marítimas, elevando los fletes —el costo del transporte de mercancías— y generando incertidumbre en el suministro global. Según Hernández Lozano, Irán desempeña un papel fundamental en la comercialización de estos productos, y cualquier sanción o alteración en su capacidad exportadora repercute en la rentabilidad de los agricultores colombianos, quienes deben trasladar parte de estos costos al consumidor final.
Estrategias de mitigación en el campo
Ante el encarecimiento de la producción, los gremios agrarios han recomendado la adopción de técnicas de agricultura de precisión. Estas prácticas buscan optimizar el uso de recursos mediante el análisis químico de suelos para evitar aplicaciones innecesarias de nutrientes. Fedearroz ha enfatizado que la planificación agronómica y la organización de compras colectivas entre productores son herramientas esenciales para reducir el impacto de la inflación en los insumos.
El panorama actual plantea un desafío para la estabilidad de la producción nacional. La combinación de una alta informalidad laboral en el campo y la presión de los costos internacionales sugiere que la tendencia al alza en los alimentos básicos podría mantenerse si no se estabilizan las cadenas de suministro globales y las condiciones climáticas en las principales zonas de cultivo del país.





