El Salvador cerró el operativo de Semana Santa 2026 con una reducción notable en la cantidad de incendios y una disminución en las muertes por accidentes de tránsito, según el balance presentado este lunes por las autoridades del Sistema Nacional de Protección Civil. A pesar del incremento en la movilidad turística hacia las costas y carreteras del país, el despliegue institucional permitió contener las emergencias graves en comparación con el año anterior.
Durante la ejecución del Plan Verano, los equipos de rescate realizaron 179 intervenciones acuáticas, de las cuales 124 fueron catalogadas como rescates profundos. Luis Amaya, director de Protección Civil, señaló que el operativo enfrentó el desafío de una alta afluencia de visitantes en destinos críticos como El Majahual, San Diego y la Costa del Sol. El balance oficial confirmó el fallecimiento de 11 personas por asfixia por inmersión —nueve adultos y dos menores—, casos que en su mayoría estuvieron vinculados al consumo excesivo de alcohol.
Reducción de siniestros y atención sanitaria
El Cuerpo de Bomberos de El Salvador reportó una mejora significativa en los indicadores de seguridad contra incendios. Baltazar Solano, director de la institución, informó que en 2026 se contabilizaron 204 incendios, frente a los 390 registrados en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra representa una disminución del 47 % en las emergencias de este tipo.
Solano explicó que no se registraron fallecidos ni lesionados como consecuencia directa de estos siniestros. La labor preventiva incluyó inspecciones técnicas en restaurantes, cocinas y espacios públicos para garantizar la operatividad de los sistemas de extinción. Además, los bomberos mantuvieron presencia en actividades religiosas para reforzar la seguridad de los asistentes.
En el ámbito de la salud, el Sistema Integrado de Salud organizó una red de 280 establecimientos activos. Carlos Orellana, coordinador del sistema, detalló que entre el 28 de marzo y la medianoche del 5 de abril se brindaron 242.487 atenciones. De este total, 165.671 correspondieron a consultas generales y 70.342 a emergencias médicas. Las infecciones respiratorias agudas, con más de 31.000 casos, y las enfermedades gastrointestinales fueron las principales causas de consulta.
Controles viales y conducción peligrosa
El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, afirmó que la siniestralidad vial mostró una leve mejoría con una reducción del 7 % en el número de fallecidos, lo que equivale a dos víctimas menos que en el periodo previo. Sin embargo, las autoridades intensificaron la vigilancia sobre los conductores. Las detenciones por conducción peligrosa aumentaron un 41 %, resultado de la aplicación de 2.500 pruebas de alcoholemia en diversos puntos del país.
El operativo vial contó con la participación de 15.000 agentes y la instalación de 1.000 controles de tránsito. Reyes identificó que los accidentes mortales se concentraron en rutas específicas: la carretera a Usulután, donde los incidentes ocurren mayoritariamente al mediodía por adelantamientos indebidos, y el tramo entre Santa Ana y Ahuachapán, donde el exceso de velocidad causa siniestros nocturnos.
El servicio gratuito de grúas del Ministerio de Obras Públicas realizó más de 1.200 asistencias, recorriendo 46.000 kilómetros para auxiliar a conductores con fallas mecánicas. La mayor demanda de este servicio se concentró en la región paracentral del país, que acumuló el 76 % de las solicitudes de apoyo. Las autoridades concluyeron que la coordinación interinstitucional permitió un saldo favorable en la gestión de la seguridad pública durante el feriado.