Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron este lunes sobre la muerte de Asghar Bagheri, comandante de la Unidad de Operaciones Especiales de la Fuerza Quds, durante una incursión en la capital de Irán. El mando militar dirigía dicha unidad desde 2019 y era considerado una figura central en la planificación de ataques contra intereses israelíes y estadounidenses en la región.
Bajo el mando de Bagheri, la unidad intensificó las acciones militares en la zona fronteriza entre Siria e Israel, dirigidas específicamente contra las tropas de las FDI. Su fallecimiento coincide con el del general de división Majid Khademi, jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, cuya muerte fue confirmada por el propio organismo de seguridad iraní en las primeras horas del lunes.
Reacción del liderazgo iraní
El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, afirmó que la pérdida de Khademi no alterará la continuidad de las operaciones militares ni la línea estratégica de sus fuerzas armadas. En un mensaje difundido por medios estatales, Khamenei atribuyó el hecho al "terrorismo sionista" y sostuvo que el asesinato de mandos no detendrá los objetivos de la República Islámica.
Khamenei insistió en que la estructura militar de Irán mantendrá su cohesión a pesar de las bajas. "La leal fila de combatientes es ya tan larga y firme que el terrorismo y el crimen no pueden detener sus ideales", señaló el líder supremo, en una declaración interpretada como una señal de continuidad inmediata en la cadena de mando de la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, calificó las muertes como un intento de Estados Unidos e Israel por compensar su debilidad en el campo de batalla. Ghalibaf advirtió que a sus adversarios les esperan "golpes más duros", lo que eleva la posibilidad de represalias en el corto plazo.
Contexto de la escalada regional
La desaparición de estos altos cargos ocurre en un momento de alta volatilidad, tras el inicio de las hostilidades a finales de febrero. La estructura militar iraní ha registrado múltiples bajas en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el ejército convencional y la organización paramilitar Basij desde que comenzó la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel sobre instalaciones en Irán.
La situación se agrava ante el ultimátum planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fijó hasta la noche del martes el plazo para que Irán permita nuevamente el tránsito por el estrecho de Ormuz. Las autoridades de Irán anticiparon que no reabrirán el paso como parte de una tregua temporal, mientras continúan los bombardeos sobre complejos petroquímicos e infraestructura energética en territorio iraní.
La pérdida de Khademi tiene un peso estratégico particular debido a su rol en la contrainteligencia y la coordinación de operaciones sensibles en el exterior. Con el plazo de Washington cerca de expirar y la promesa de una respuesta por parte de Teherán, el balance de fuerzas en la región enfrenta su momento más crítico desde el inicio del conflicto.