Política
La Central Obrera Boliviana convoca a un paro general indefinido desde el viernes
La organización matriz de los trabajadores exige soluciones al alza de precios y la escasez de combustibles. La medida incluye movilizaciones nacionales y un ultimátum al Ejecutivo.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Central Obrera Boliviana (COB) declaró este miércoles un paro general indefinido con movilizaciones en todo el país a partir del viernes. La determinación, asumida tras un cabildo nacional que reunió a sectores de los nueve departamentos, busca presionar al gobierno para que atienda demandas económicas vinculadas al costo de vida y el desabastecimiento de carburantes.
Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB, afirmó que la medida de presión respalda a los sectores que ya se encuentran movilizados en distintos puntos del territorio. "Se ha declarado el paro general indefinido movilizado para apoyar a nuestros compañeros y si el gobierno no soluciona de manera inmediata, tiene que dar un paso al costado", señaló el dirigente durante el encuentro realizado en la ciudad de El Alto.
Según el máximo representante de los trabajadores, la decisión responde a semanas de protestas sectoriales y a la necesidad de evitar el debilitamiento del conflicto social. La dirigencia sindical sostiene que existe una falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades ante la crisis que afecta la estabilidad de los precios y el empleo.
Demandas económicas y suministro de insumos
El pliego de peticiones de la organización matriz se centra en el incremento del costo de la canasta familiar y las dificultades en el suministro de combustibles, factores que han generado distorsiones en el mercado interno. Argollo explicó que el desempleo y la pérdida del poder adquisitivo son los principales motores de la protesta, que ahora pasará de las movilizaciones aisladas a una paralización total de actividades.
La COB acusó al Ejecutivo de no presentar soluciones estructurales a los problemas logísticos que impiden la llegada regular de diésel y gasolina a las estaciones de servicio. Esta situación ha provocado largas filas y ha encarecido el transporte de productos básicos, afectando directamente a los sectores más vulnerables de la población.
Denuncias de nepotismo y críticas al gabinete
Durante el anuncio de la medida, la dirigencia sindical también dirigió críticas directas contra la gestión de algunos ministerios. Argollo denunció presuntos actos de nepotismo y cuestionó específicamente al ministro de Trabajo, Édgar Morales. El ejecutivo de la COB afirmó que familiares del ministro ocupan cargos en esa cartera de Estado y desafió a las autoridades a conocer de cerca las condiciones laborales en las minas y el área rural.
"Toda su familia está metida", dijo Argollo en referencia al entorno del ministro Morales, al tiempo que exigió una revisión de la transparencia en la administración pública. Para la organización, la desconexión entre los funcionarios estatales y la realidad de los trabajadores del campo y la industria ha profundizado el malestar social.
El inicio de las protestas este viernes marca un escalamiento en la tensión política. La COB advirtió que la medida no se levantará hasta que el gobierno presente soluciones concretas y verificables. Por su parte, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el impacto que tendrá la huelga en los servicios públicos y la actividad económica nacional.





