Sajta de Pollo: Un Deleite Andino Lleno de Color y Sabor
La gastronomía boliviana es un crisol de sabores y tradiciones, y entre sus joyas culinarias, la Sajta de Pollo destaca como un plato vibrante y reconfortante. Originario del altiplano, este potaje cremoso y picantito es una explosión de color y sabor, perfecto para cualquier ocasión especial o simplemente para calentar el alma en un día frío. La Chef les enseña cómo preparar este manjar que, sin duda, se convertirá en uno de sus favoritos.
Ingredientes
- 6 presas de pollo (piernas, muslos o pechugas)
- 2 cebollas medianas, finamente picadas
- 3 tomates medianos, picados en cubos pequeños
- 3 vainas de ají amarillo (ají mirasol), desvenadas, sin semillas y licuadas (o pasta de ají amarillo)
- 1/2 taza de arvejas peladas
- 1 zanahoria grande, pelada y cortada en cubos pequeños
- 4 papas medianas, peladas y cortadas en cuartos
- 1/2 taza de habas peladas (opcional)
- 1/2 taza de queso fresco rallado o desmenuzado
- 1/2 taza de pan molido o galleta molida
- 1/4 taza de leche evaporada o crema de leche
- 2 dientes de ajo picados finamente
- 1/2 taza de caldo de pollo o agua
- Aceite vegetal
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco picado para decorar
Preparación
Las presas de pollo se sazonan con sal y pimienta. En una olla grande, se calienta un poco de aceite y se doran las presas por todos sus lados hasta que adquieran un color apetitoso. Una vez doradas, se retiran y se reservan.
En la misma olla, se añade un poco más de aceite si es necesario y se sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente. Luego, se incorpora el ajo picado y se cocina por un minuto más, cuidando que no se queme. Seguidamente, se añade el tomate picado y se cocina hasta que se deshaga un poco, formando una base aromática.
Es el momento de agregar el ají amarillo licuado. Se cocina esta preparación a fuego medio durante unos 10 a 15 minutos, revolviendo constantemente para que el ají se cocine bien y libere todo su sabor, perdiendo su amargor y desarrollando su dulzura característica. Este paso es crucial para el éxito de la sajta.
Una vez que el aderezo esté listo, se regresan las presas de pollo a la olla. Se añade el caldo de pollo (o agua), las zanahorias y las papas. Se sazona con sal y pimienta al gusto, se tapa la olla y se cocina a fuego medio hasta que el pollo esté tierno y las papas casi cocidas, aproximadamente 20-25 minutos.
En los últimos 10 minutos de cocción, se añaden las arvejas y las habas (si se usan). Mientras tanto, en un bol, se mezcla el pan molido con la leche evaporada o crema de leche hasta obtener una pasta suave. Esta mezcla se añade a la olla, removiendo suavemente para integrar. Este paso ayuda a espesar la salsa y darle una textura más cremosa. Se deja cocinar por unos minutos más hasta que la salsa espese a la consistencia deseada.
Finalmente, se apaga el fuego y se incorpora el queso fresco rallado o desmenuzado, removiendo suavemente hasta que se funda ligeramente. Se prueba y se rectifica la sazón si es necesario.
Se sirve la Sajta de Pollo caliente, adornada con abundante perejil fresco picado. Tradicionalmente, se acompaña con arroz blanco y se puede decorar con una rodaja de huevo duro o una aceituna.