Cocina
Chorizo Chuquisaqueño: Un Manjar de la Ciudad Blanca
La chef destaca hoy una de las joyas gastronómicas de la capital boliviana. El chorizo chuquisaqueño no es solo un embutido; es un ritual culinario que representa la elegancia y el sabor de Sucre. Este plato se sirve tradicionalmente a media mañana y es famoso por su equilibrio perfecto entre el aroma de las especias y la frescura de su guarnición.
Ingredientes
• 1 kg de chorizos chuquisaqueños (mezcla de cerdo y res con especias)
• 6 panes de batalla o tipo sarnita frescos
• 2 cebollas rojas grandes cortadas en pluma fina
• 2 tomates medianos cortados en cubos pequeños
• 1 locoto verde picado finamente
• 1 rama de quirquiña o perejil fresco
• 2 tazas de mote de maíz blanco cocido
• 6 papas medianas cocidas con cáscara
• Aceite vegetal para freír
• Sal y vinagre al gusto
• Ají colorado molido y frito (opcional para decorar)
Preparación
En una sartén amplia se vierte una taza de agua y se colocan los chorizos. Se dejan hervir a fuego medio para que se cocinen internamente. Una vez que el agua se evapora por completo, se añade un chorrito de aceite y se fríen los chorizos en su propia grasa hasta que la piel esté dorada y crujiente, cuidando de no pincharlos en exceso para mantener su jugosidad. Mientras tanto, se prepara una ensalada fresca (sarsa) mezclando la cebolla pluma, el tomate y el locoto, sazonando con sal, un chorrito de vinagre y las hojas de quirquiña picadas. Las papas, previamente cocidas, se pueden saltear unos minutos en la misma sartén de los chorizos para que adquieran color y sabor. El mote de maíz blanco se calienta en agua hirviendo y se escurre. Para servir, se coloca el chorizo sobre un trozo de pan, acompañado de una papa, una porción generosa de mote y se corona con la ensalada de cebolla y tomate fresca.
Consejo
Para que el sabor sea auténticamente chuquisaqueño, es vital que los chorizos contengan ese aroma característico a canela, clavo de olor y pimienta dulce. Si se desea un plato más contundente, el pan puede pasarse brevemente por el aceite de la fritura antes de armar el plato.
CHORIZO CHUQUISAQUEÑO
Ingredientes
• 1 kg de chorizos chuquisaqueños (mezcla de cerdo y res con especias)
• 6 panes de batalla o tipo sarnita frescos
• 2 cebollas rojas grandes cortadas en pluma fina
• 2 tomates medianos cortados en cubos pequeños
• 1 locoto verde picado finamente
• 1 rama de quirquiña o perejil fresco
• 2 tazas de mote de maíz blanco cocido
• 6 papas medianas cocidas con cáscara
• Aceite vegetal para freír
• Sal y vinagre al gusto
• Ají colorado molido y frito (opcional para decorar)
Preparación
En una sartén amplia se vierte una taza de agua y se colocan los chorizos. Se dejan hervir a fuego medio para que se cocinen internamente. Una vez que el agua se evapora por completo, se añade un chorrito de aceite y se fríen los chorizos en su propia grasa hasta que la piel esté dorada y crujiente, cuidando de no pincharlos en exceso para mantener su jugosidad. Mientras tanto, se prepara una ensalada fresca (sarsa) mezclando la cebolla pluma, el tomate y el locoto, sazonando con sal, un chorrito de vinagre y las hojas de quirquiña picadas. Las papas, previamente cocidas, se pueden saltear unos minutos en la misma sartén de los chorizos para que adquieran color y sabor. El mote de maíz blanco se calienta en agua hirviendo y se escurre. Para servir, se coloca el chorizo sobre un trozo de pan, acompañado de una papa, una porción generosa de mote y se corona con la ensalada de cebolla y tomate fresca.
Consejo
Para que el sabor sea auténticamente chuquisaqueño, es vital que los chorizos contengan ese aroma característico a canela, clavo de olor y pimienta dulce. Si se desea un plato más contundente, el pan puede pasarse brevemente por el aceite de la fritura antes de armar el plato.





