La cantante y actriz colombiana Juliana Velásquez reveló que el tono ronco de su voz, una de sus características artísticas más distintivas, es la consecuencia directa de una batalla de cuatro años contra la bulimia durante su adolescencia. La intérprete, ganadora del Latin Grammy, detalló cómo la presión por su apariencia física derivó en un trastorno alimenticio que puso en riesgo su salud y su futuro profesional.

Durante una entrevista en el programa de Laura Tobón, Velásquez explicó que la insatisfacción con su imagen corporal, alimentada por críticas externas sobre su peso, la llevó a mantener este trastorno en secreto mientras desarrollaba su carrera en la televisión y la música. Según la artista, el hábito de vomitar diariamente durante cuatro años provocó daños severos en su sistema fonador.
El punto de inflexión ocurrió tras un episodio de tos con sangre que la obligó a buscar atención médica de urgencia. En la clínica, los especialistas advirtieron sobre la gravedad de las lesiones internas. "La razón por la que mi voz es tan ronca es porque yo duré cuatro años vomitando todos los días de mi vida", afirmó Velásquez, quien recordó que en aquel momento su garganta se encontraba "en carne viva".

El impacto en las cuerdas vocales
El diagnóstico médico fue determinante para que la artista enfrentara la realidad de su condición. El especialista que la atendió señaló que el estado de sus cuerdas vocales era crítico y le planteó una decisión definitiva: debía elegir entre continuar con el trastorno o preservar su capacidad para cantar. Según el relato de Velásquez, el médico fue enfático al advertirle que la práctica era incompatible con su carrera musical.
A pesar de las secuelas físicas permanentes en su timbre de voz, Velásquez logró consolidar una trayectoria destacada en la industria. En 2023 fue reconocida como Mejor Artista Femenina y recientemente obtuvo una nominación al Latin Grammy 2024 en la categoría de Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional por su trabajo titulado Mar Adentro. Además, ha participado en escenarios internacionales como el Festival Estéreo Picnic y el Festival Cordillera.

Respuesta a las críticas recientes
La artista también se refirió a la persistente vigilancia del público sobre su aspecto físico. Recientemente, un video publicado en sus redes sociales generó especulaciones sobre una posible pérdida de peso extrema o intervenciones quirúrgicas debido a la apariencia de sus mejillas. Velásquez aclaró que la distorsión de su rostro se debió exclusivamente al uso de un filtro digital y no a una recaída en sus problemas de salud.
"Mis cachetes y yo siguen vivos. Tenía mucha pereza de arreglarme y me puse este filtro", explicó la cantante para desestimar los rumores. La artista enfatizó la importancia de la intervención profesional y el apoyo familiar para superar los trastornos alimenticios, subrayando que la recuperación fue el factor que le permitió continuar con sus compromisos actuales, incluyendo sus próximas presentaciones en el Movistar Arena.




