La Cinemateca francesa en París inauguró este miércoles una exposición que redefine la figura de Marilyn Monroe como una precursora del feminismo y una estratega frente al sistema de estudios de Hollywood. La muestra, que conmemora el centenario de su nacimiento, busca alejarse de la imagen tradicional de rubia ingenua para presentar a una mujer que resistió las estructuras de poder de su época.

Florence Tissot, comisaria de la exposición, señaló que el objetivo es distanciarse de las leyendas anecdóticas y sensacionalistas que suelen rodear la vida de la actriz. Según la experta, los discursos tradicionales sobre Monroe suelen enfocarse de manera exclusiva en su vida privada, sus divorcios y sus dificultades personales, lo que constituye una forma de denigración que ignora su capacidad profesional y política.
La exhibición incluye fragmentos de películas, objetos personales y vestidos que recorren la transformación de Norma Jeane Baker, una trabajadora de fábrica, en un icono global. Tras su consagración en 1953 con el filme Niágara, Monroe se convirtió en una de las mayores estrellas del mundo, bajo una representación hipersexualizada que contrastaba con la sociedad puritana de Estados Unidos en los años 50.

Resistencia al sistema de estudios
A pesar de su imagen en pantalla, la exposición revela a una profesional con una estrategia meditada para gestionar su carrera. Monroe fundó su propia productora y se integró al Actors Studio en Nueva York para perfeccionar su técnica, en un intento por liberarse de los contratos con la productora Fox, que buscaba limitarla a personajes superficiales.
En la década de 1950, la actriz rechazó participar en el musical The Girl in Pink Tights debido a la mediocridad del guion y a la brecha salarial, ya que percibía tres veces menos ingresos que su coprotagonista, Frank Sinatra. Tissot explicó que Monroe prefirió optar por papeles más complejos y oscuros en cintas como Los inadaptados, aun cuando estas producciones no garantizaban el éxito comercial de sus trabajos anteriores.

La muestra también destaca el rol de Monroe como denunciante de los abusos en la industria cinematográfica. En un artículo publicado en 1953 titulado "Los lobos que he conocido", la intérprete describió las maniobras de agentes y productores para obtener favores sexuales, adelantándose décadas al movimiento contemporáneo de denuncia en Hollywood.
"Como posee una gran belleza física y simboliza una forma de resistencia en un entorno dominado por hombres, desde el caso Weinstein se la considera a menudo como un icono feminista que denunció los abusos antes que nadie", afirmó Tissot. La exposición permanecerá abierta en la capital francesa hasta el 26 de julio y se trasladará a España durante el próximo año.

