Cargando...

Dolar 6.96Bs / USDT 6.96Bs

El ascenso de la industria manisera regional: entre la sostenibilidad y el mercado global

La producción de maní en el Cono Sur se consolida en los mercados internacionales, impulsada por altos estándares de calidad y una transición hacia modelos de producción energética sustentable.
Ivana Cavigliasso es directora de una empresa de la industria manisera (Foto: Internet)

En un mercado global cada vez más exigente, la industria del maní ha logrado posicionarse como un sector estratégico que compite directamente con potencias agrícolas como Estados Unidos y China. La evolución de este cultivo, que ha pasado de ser una producción regional a un producto de exportación de alto valor, responde a una adaptación rigurosa a las normativas internacionales, especialmente las del mercado europeo, que demanda estándares superiores en términos nutricionales y de seguridad alimentaria.

Sostenibilidad y competitividad internacional

La competitividad del sector ya no se define únicamente por la calidad del grano. En la actualidad, la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente se han convertido en pilares fundamentales para la inserción en góndolas extranjeras. La industria ha comenzado a implementar la medición de la huella de carbono, respondiendo a una tendencia global donde el consumidor exige procesos productivos responsables y trazables.

Este enfoque ha permitido el desarrollo de un modelo de economía circular altamente eficiente. En este esquema, el proceso no concluye con la cosecha, sino que se extiende hasta el aprovechamiento de los residuos industriales para la generación de energía. Este avance no solo reduce el impacto ambiental, sino que optimiza la estructura de costos y posiciona a la región como un referente en innovación agroindustrial.

Desafíos logísticos y el rol de la mujer en el agro

El éxito de la exportación depende de una arquitectura logística compleja que garantiza que el producto mantenga sus propiedades desde el centro de producción hasta destinos remotos en Europa Central. Este proceso implica superar retos geográficos significativos, coordinando tiempos de entrega precisos y estrictos controles de calidad en el transporte terrestre y marítimo. La eficiencia en esta cadena es lo que permite que el maní regional compita en igualdad de condiciones en el comercio transatlántico.

Por otro lado, el sector experimenta una transformación en su capital humano. Se observa una presencia cada vez más activa de mujeres en roles de liderazgo y toma de decisiones dentro del ámbito agropecuario. Esta transición hacia una mayor equidad de género está rompiendo con los esquemas tradicionales del campo, permitiendo que nuevas visiones estratégicas impulsen la modernización de la industria.

El panorama actual refleja que la especialización y la capacidad de respuesta ante las exigencias ambientales son las claves para mantener el liderazgo en un mercado de commodities cada vez más diferenciado por el valor agregado y la responsabilidad corporativa.

TE PUEDE GUSTAR