El gobierno boliviano suscribió este lunes un memorándum multilateral con 12 países de la región para implementar la denominada “séptima libertad” en el transporte aéreo de carga. El acuerdo, firmado en el marco de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC), busca eliminar restricciones operativas y facilitar el flujo del comercio exterior mediante la liberalización del espacio aéreo.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que el convenio permite que las aerolíneas operen rutas de carga entre terceros países sin la necesidad de que el vuelo se origine o termine en su nación de procedencia. Los países firmantes junto al Estado son Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Impacto en la logística y el comercio exterior
La adopción de esta política, vinculada a los principios de “cielos abiertos”, tiene como objetivo central incrementar la oferta de operadores logísticos en el país. Según explicó Zamora, la apertura busca generar una mayor competencia que se traduzca en una mejora de las tarifas de transporte y una dinamización de las exportaciones e importaciones bolivianas.
Bajo el esquema de la séptima libertad, una aerolínea de cualquiera de los países suscriptores podrá, por ejemplo, transportar mercancías entre Bolivia y un tercer país firmante de forma directa. Esta flexibilidad técnica reduce los costos operativos de las empresas aéreas al permitirles diseñar rutas más eficientes basadas en la demanda de carga y no en restricciones geográficas de bandera.
Ampliación de libertades para pasajeros
De forma paralela, las autoridades nacionales concretaron un segundo memorándum con ocho países para extender las operaciones hasta la sexta libertad, que abarca tanto el transporte de pasajeros como el de carga. Esta disposición faculta a las aerolíneas a conectar dos puntos internacionales realizando una escala técnica o comercial en territorio boliviano.
El director de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), José Antonio Fanola, señaló que esta apertura institucional pretende elevar los niveles de conectividad del país con el resto del continente. De acuerdo con el funcionario, el incremento de destinos y la entrada de nuevos competidores al mercado local son factores determinantes para la reducción de los precios de los pasajes y la optimización de los servicios aeroportuarios.
La implementación de estos acuerdos internacionales marca un giro en la política aeronáutica hacia una mayor integración regional. El siguiente paso para las autoridades será la adecuación de los protocolos operativos en los aeropuertos internacionales para recibir el flujo proyectado de nuevos operadores de carga y pasajeros.