El senador colombiano Iván Cepeda respondió el lunes a las acusaciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien vinculó al padre del congresista, Manuel Cepeda Vargas, con actividades de la guerrilla de las Farc. El intercambio de señalamientos ocurre en un contexto de creciente tensión política en Colombia, mientras Cepeda perfila su candidatura para las elecciones presidenciales de 2026.

Uribe Vélez afirmó a través de sus redes sociales que Manuel Cepeda fue un "alto jerarca" que promovió la lucha armada y optó por el militarismo radical. El exmandatario también acusó al senador Cepeda de utilizar la propuesta de "Paz Total" del gobierno de Gustavo Petro para encubrir supuestas responsabilidades criminales y de ser el "arquitecto de la invasión de coca" en el país.
Ante estas declaraciones, Cepeda recordó que la justicia nacional e interamericana estableció que su padre fue un senador asesinado por grupos de extrema derecha. El congresista vinculó el discurso de Uribe con las justificaciones utilizadas para cometer dicho crimen y señaló que el expresidente busca desviar la atención de los procesos judiciales que afectan a su entorno familiar cercano.

La condena de Santiago Uribe en el centro del debate
El senador Cepeda enfatizó en su respuesta la situación jurídica de Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente. "Como ha quedado establecido por la justicia nacional, su hermano Santiago es un criminal condenado a 28 años de cárcel, jefe de la banda paramilitar Los Doce Apóstoles y autor de masacres de campesinos en Yarumal", afirmó el legislador.

Por su parte, Álvaro Uribe defendió la inocencia de su hermano y sostuvo que Santiago Uribe fue absuelto previamente por diversos fiscales y un juzgado. Según el exjefe de Estado, la acusación fue impulsada por el exfiscal Eduardo Montealegre y actualmente se encuentra a la espera de una decisión definitiva por parte de la Corte tras la condena impuesta por un tribunal.
Uribe también acusó a Cepeda de alterar actas judiciales y de promover la impunidad para exlíderes guerrilleros como Jesús Santrich e Iván Márquez, fundadores de la disidencia Segunda Marquetalia. El expresidente calificó al senador como el "candidato de las organizaciones criminales" y cuestionó la transparencia de la contratación pública durante la actual administración.
La confrontación entre ambos líderes políticos marca el inicio de la narrativa electoral hacia 2026. Mientras Uribe posiciona a Cepeda como un aliado del narcoterrorismo, el senador se presenta como un opositor al legado del uribismo, apoyado en las sentencias judiciales que vinculan a familiares del expresidente con grupos paramilitares. El caso de Santiago Uribe permanece bajo revisión judicial, lo que garantiza que el tema seguirá siendo un punto de fricción en la agenda pública colombiana.