Nemo Rivero, candidato a la alcaldía de La Paz, ha enfatizado que su propuesta de reordenamiento del transporte público no busca la confrontación sectorial, sino la implementación de un sistema eficiente que elimine de manera definitiva el fenómeno del trameaje. Según el postulante, la iniciativa se fundamenta en la necesidad de garantizar un servicio equitativo y respetuoso para los usuarios de la sede de gobierno.
La aclaración surge tras la difusión de diversas interpretaciones en plataformas digitales respecto a sus declaraciones sobre el control del flujo vehicular proveniente de la ciudad de El Alto. Rivero precisó que su estrategia no contempla prohibiciones discriminatorias contra ciudadanos o transportistas alteños, sino que exige el cumplimiento estricto de la normativa vigente y una integración logística que beneficie a ambas urbes de manera coordinada.
Un enfoque centrado en el bienestar del usuario
El eje rector del plan propuesto por Rivero sitúa el bienestar del ciudadano como la prioridad absoluta de la gestión municipal. El candidato sostuvo que la erradicación del trameaje —la segmentación arbitraria de rutas— es una medida esencial para asegurar que los operadores cumplan con sus recorridos completos, manteniendo tarifas transparentes y un trato digno hacia el pasajero. Para el aspirante, el ejercicio de la autoridad debe estar orientado al beneficio colectivo mediante la aplicación firme de las leyes.
“Mi visión para La Paz es una ciudad donde el transporte fluya y el ciudadano sea respetado”, señaló Rivero, subrayando que la viabilidad de este proyecto técnico depende de un trabajo conjunto con los gremios del sector. La propuesta ratifica un compromiso con el orden y la corresponsabilidad institucional, con el objetivo final de mejorar la calidad de vida en el municipio paceño y fortalecer la institucionalidad del servicio público.