El presidente Rodrigo Paz confirmó este jueves su participación en una cumbre de alto nivel en Estados Unidos, donde se reunirá con su homólogo Donald Trump el próximo 7 de marzo. El encuentro, que tendrá lugar en la ciudad de Miami, se perfila como un espacio estratégico para la captación de capitales y la integración de Bolivia en circuitos tecnológicos globales.
Durante un encuentro con la dirigencia obrera en Cochabamba, Paz subrayó que el objetivo primordial de su viaje es la obtención de tecnología de punta para potenciar el desarrollo departamental. El mandatario proyecta transformar a Cochabamba en un centro de procesamiento de datos y un referente en la distribución de conocimiento técnico, fortaleciendo la infraestructura digital del país.
La cita internacional, convocada por la Casa Blanca, congregará a un grupo selecto de mandatarios latinoamericanos con los que Washington busca estrechar vínculos diplomáticos y comerciales. En el evento está prevista la presencia de los jefes de Estado de Argentina, Paraguay, El Salvador, Ecuador y Honduras, consolidando un bloque de diálogo regional en Florida.
Proyección hacia Europa y el mercado regional
Además de su visita a Norteamérica, el jefe de Estado anunció gestiones avanzadas para realizar una gira por el continente europeo. Según informó, naciones como Francia, Alemania y España han manifestado interés en explorar oportunidades de inversión en territorio boliviano. El mandatario enfatizó que la apertura al mundo se realizará bajo un marco de respeto mutuo y soberanía, buscando siempre el beneficio de los sectores productivos nacionales.
En el ámbito regional, Paz ratificó una futura reunión bilateral con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. El eje de este encuentro será la facilitación del tránsito comercial y la captación de recursos brasileños para proyectos de infraestructura. No obstante, el presidente advirtió que la llegada de estos capitales depende directamente de la estabilidad social interna.
Paz hizo un llamado a evitar medidas de presión que interrumpan el tránsito en las carreteras, señalando que la seguridad jurídica y la libre locomoción son requisitos indispensables para que Bolivia se consolide como un corredor comercial atractivo para los vecinos regionales. “Debemos elegir entre el bloqueo o el desarrollo a través de la formalidad y el empleo”, concluyó el mandatario.