El regreso de Tommy Shelby en Peaky Blinders: El hombre inmortal sitúa la narrativa en un periodo de profunda oscuridad tanto para el protagonista como para su estirpe. Según los primeros avances de la producción, la trama se traslada a la ciudad de Birmingham en 1940, en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, donde Shelby, interpretado por el reciente ganador del Oscar Cillian Murphy, aparece recluido y marcado por las tragedias que cerraron la etapa televisiva de la saga.
La cinta, dirigida por Tom Harper y con guion de Steven Knight, explora un estado psicológico de deterioro inédito en el personaje. Murphy ha descrito la situación de su rol como un individuo que habita un "purgatorio autoinfligido", distanciado de la realidad y de sus responsabilidades familiares tras la muerte de su hija Ruby. Este aislamiento no es solo físico, sino existencial; el creador de la serie señala que Shelby se encuentra acechado por las consecuencias de sus actos pasados, viviendo en un espacio liminal entre la vida y la muerte.
El ascenso de una nueva generación
El vacío de poder dejado por el patriarca ha sido ocupado por Duke Shelby, su hijo ilegítimo, interpretado por Barry Keoghan. El joven ha asumido el liderazgo de la organización bajo métodos que remiten a los orígenes más violentos de la banda en 1919. La relación entre padre e hijo se establece como el eje emocional y estructural del filme, siendo Duke el motor que obliga a Tommy a abandonar su autoexilio para intervenir una vez más en los asuntos del clan y del mundo.
El entorno al que regresa Shelby es, sin embargo, más hostil de lo que recordaba. La incorporación de Rebecca Ferguson en el papel de Kaulo introduce una presencia enigmática que refuerza los elementos sobrenaturales y de autoridad femenina característicos de la franquicia. Kaulo confronta abiertamente a Tommy, recordándole que ha abandonado su reino y a su descendencia en una casa habitada por fantasmas.
Conflictos políticos y el cierre de la saga
En el plano político, la amenaza del fascismo cobra una nueva dimensión con la entrada de Tim Roth, quien interpreta a Beckett, un antagonista cuya aparente racionalidad oculta una naturaleza aterradora. Esta lucha, que Tommy inició desde el interior de la Unión Británica de Fascistas en las temporadas previas, se recrudece ahora bajo el contexto de la guerra global, exponiendo a su familia a influencias de extrema peligrosidad.
La decisión de culminar la historia con un largometraje en lugar de una séptima temporada fue una consecuencia directa de las interrupciones causadas por la pandemia. Según Steven Knight, aunque el plan original contemplaba más episodios televisivos, el formato cinematográfico siempre fue el destino final previsto para cerrar el ciclo de manera definitiva. Peaky Blinders: El hombre inmortal se estrenará en salas de cine seleccionadas el 6 de marzo y llegará a la plataforma Netflix el 20 del mismo mes.