La consagrada escritora Barbara Kingsolver, recientemente galardonada con el Premio Pulitzer por su obra Demon Copperhead, ha anunciado la publicación de su próxima novela titulada Partita. El lanzamiento, programado para el 6 de octubre bajo el sello editorial Harper, marca un giro introspectivo en la carrera de la autora al abordar un tema que marcó su juventud pero que rara vez había explorado en su ficción: la música clásica.
Un puente entre dos mundos
Al igual que sus trabajos anteriores, como La Biblia vaquera, la narrativa de Kingsolver se sitúa en una comunidad rural. Sin embargo, en esta ocasión la protagonista es una mujer casada y ex pianista, cuya vida está marcada por una pasión musical que nunca logró concretarse profesionalmente. La premisa del libro resuena con la propia biografía de Kingsolver, quien en la década de 1970 fue estudiante becada de música en la Universidad DePauw antes de volcarse a la biología y, eventualmente, a la literatura.
En un comunicado oficial, la autora de 70 años reflexionó sobre la segregación cultural que persiste en la sociedad contemporánea. “Toda mi vida he amado tanto el lenguaje como la música de una manera apasionada. Sin embargo, nunca se me ocurrió escribir sobre música clásica por el tipo de personas sobre las que escribo”, señaló Kingsolver. La novelista busca cuestionar las convenciones que dictan que los habitantes de pueblos pequeños o los aficionados a la música popular no tienen cabida en las salas de conciertos sinfónicos.
Trayectoria de compromiso social
Kingsolver es reconocida internacionalmente por una obra cargada de conciencia social, en la que examina con precisión las tensiones de clase, la identidad comunitaria y la crisis medioambiental. Su anterior novela, Demon Copperhead, fue una reinterpretación de David Copperfield de Charles Dickens trasladada a los Apalaches modernos, lo que le valió no solo el favor de la crítica, sino también compartir el Pulitzer de ficción con Hernán Díaz.
Con Partita, la escritora, quien también ostenta la Medalla Nacional de Humanidades y es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, se propone derribar los prejuicios que dividen el arte académico de la vida cotidiana en las zonas rurales. La novela promete ser un análisis profundo sobre quién define las reglas de pertenencia en el mundo de la alta cultura.