El Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) se consolida como la infraestructura aeroportuaria más relevante de su país y un nodo crítico para la conectividad en América Latina. No obstante, el elevado volumen de operaciones diarias conlleva, con frecuencia, alteraciones significativas en los itinerarios que afectan el flujo de pasajeros en toda la región.
Ante la recurrencia de demoras y cancelaciones, la administración aeroportuaria ha implementado sistemas de información en tiempo real. Esta política de transparencia busca mitigar las incertidumbres de los viajeros, permitiéndoles verificar el estatus de sus vuelos y determinar si sus itinerarios han sufrido modificaciones antes de trasladarse a la terminal.
Protocolos de compensación y derechos del usuario
La normativa vigente establece una serie de garantías mínimas que las aerolíneas deben cumplir ante eventualidades logísticas. Según las directrices de las autoridades de protección al consumidor, las compensaciones se estratifican en función de la duración del retraso y la responsabilidad de la empresa operadora.
En situaciones donde el retraso sea superior a una hora pero inferior a cuatro, la aerolínea está obligada a proporcionar, como mínimo, descuentos para vuelos futuros hacia el mismo destino, además de suministrar alimentos y bebidas. En los casos donde la demora exceda las dos horas, el descuento ofrecido no podrá ser inferior al 7.5% del valor del boleto.
Cancelaciones y retrasos prolongados
La situación adquiere una dimensión distinta cuando la demora supera las cuatro horas o se produce la cancelación definitiva del servicio. En tales circunstancias, la legislación estipula que la aerolínea debe ofrecer al pasajero opciones de resarcimiento más robustas:
Primero, el reintegro total del costo del pasaje, sumado a una indemnización que no debe ser menor al 25% del valor del vuelo. Segundo, la reubicación en el primer vuelo disponible, garantizando alimentos y, de ser necesario, alojamiento y traslados terrestres. Finalmente, la posibilidad de emitir un boleto para una fecha posterior hacia el mismo destino, manteniendo el derecho a la indemnización mínima del 25%.
Es imperativo que los usuarios reconozcan que estas son obligaciones básicas; muchas compañías poseen políticas de atención al cliente que pueden superar estos umbrales. La presencia de organismos reguladores en las terminales aéreas es una herramienta esencial para asegurar que los derechos de los pasajeros sean respetados frente a cualquier irregularidad en el servicio.