En una reciente comparecencia pública en la capital colombiana, el presidente Gustavo Petro anunció una reunión estratégica con el registrador nacional, Hernán Penagos. El objetivo central del encuentro es abordar lo que el mandatario califica como una vulnerabilidad crítica en el sistema democrático: el control de las bases de datos de los ciudadanos por parte de empresas privadas, una práctica que, según el jefe de Estado, pone en riesgo la transparencia de los futuros procesos electorales.
El pronunciamiento se produce en un contexto de creciente tensión política, con la mirada puesta en las elecciones legislativas y presidenciales programadas para 2026. Petro enfatizó que la soberanía de la información ciudadana debe permanecer bajo estricto control estatal para prevenir irregularidades que, a su juicio, han empañado procesos previos.
Cuestionamientos a la gestión de software y datos
Durante su intervención, el mandatario señaló directamente a la multinacional Thomas Greg & Sons, empresa que mantiene contratos vigentes con la Registraduría y la Cancillería. Petro recordó un antecedente jurídico en el que el Consejo de Estado ordenó la modificación del software electoral tras denuncias de irregularidades presentadas por movimientos políticos, una instrucción que, según afirmó, no fue ejecutada plenamente.
“Es un desacato a la justicia”, sostuvo el presidente, argumentando que el manejo de estas herramientas tecnológicas por actores privados facilita la manipulación de resultados. Petro citó como ejemplo su propia experiencia en los comicios de 2022, asegurando que la intervención de testigos electorales fue necesaria para recuperar cerca de 700.000 votos que inicialmente no habían sido contabilizados de manera correcta.
La soberanía institucional y el sistema de pasaportes
La crítica del Ejecutivo no se limitó al ámbito electoral, sino que se extendió a la gestión de documentos de identidad y pasaportes. El presidente defendió la transición hacia un modelo donde la Imprenta Nacional asuma el control del software y la producción de documentos oficiales, eliminando la dependencia de contratistas externos.
Para Petro, la implementación de este nuevo sistema es una garantía de seguridad nacional. Informó que la maquinaria necesaria ya está operativa y se espera la entrega de miles de pasaportes bajo esta nueva modalidad para el mes de abril, asegurando que la base de datos será custodiada de forma permanente por el Estado.
Hacia los comicios de 2026
El horizonte electoral de 2026 representa un desafío logístico y de legitimidad para el actual gobierno. Con las elecciones legislativas fijadas para marzo y las presidenciales para mayo de ese año, Petro insistió en que la integridad del proceso debe ser irrevocable. El mandatario hizo un llamado a la paz y a la libertad de sufragio, evocando episodios históricos de opacidad electoral para subrayar la importancia de modernizar y proteger el sistema actual.
“Queremos paz, democracia y libertad”, concluyó el mandatario, instando a las instituciones y a la ciudadanía a vigilar que la voluntad popular sea respetada sin interferencias tecnológicas o administrativas externas.