Un marcado contraste meteorológico atraviesa el territorio mexicano debido a la interacción de dos sistemas climáticos opuestos. El ingreso del frente frío número 37 en el noroeste del país, en combinación con las corrientes en chorro polar y subtropical, ha comenzado a generar condiciones de vientos intensos, mientras que una onda de calor persistente mantiene temperaturas críticas en el centro y occidente de dicha nación.
De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, se anticipan rachas de viento que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora en entidades como Sonora, Chihuahua y Durango. Este fenómeno no solo implica un descenso térmico en la región septentrional, sino que eleva el riesgo de tolvaneras y una reducción significativa de la visibilidad en las principales rutas carreteras, lo que ha llevado a las autoridades a emitir recomendaciones de extrema precaución.
Persistencia de la onda de calor
En contraposición al sistema frontal del norte, un anticiclón en los niveles medios de la atmósfera continúa dominando gran parte del país, favoreciendo un ambiente caluroso y cielos despejados. Esta configuración atmosférica ha consolidado una onda de calor que afecta con especial rigor a estados del centro, sur y occidente. En regiones de Guerrero, San Luis Potosí y Querétaro, los termómetros podrían registrar máximas de entre 40 y 45 grados Celsius.
El impacto térmico se extiende a otras zonas donde las temperaturas oscilarán entre los 35 y 40 grados, incluyendo la vertiente del Golfo, el Pacífico y la península de Yucatán. Ante la intensidad de la radiación solar, los organismos de salud han instado a la población a evitar la exposición prolongada al sol y a mantener protocolos de hidratación constantes, con especial énfasis en la protección de sectores vulnerables como la infancia y los adultos mayores.
Finalmente, se informó que el frente frío número 36 se desplaza actualmente hacia el sureste de los Estados Unidos, dejando de ejercer influencia directa sobre la geografía mexicana. Este movimiento permitirá que el sistema anticiclónico se fortalezca, manteniendo la baja probabilidad de precipitaciones en la mayor parte de la región durante las próximas horas.