La Secretaría de Salud de México informó que el país registra 15.151 casos activos de sarampión tras varias semanas de incrementos progresivos en la propagación del virus. Según el Informe Diario del Brote de Sarampión en México, el grupo más afectado son los niños de entre uno y cuatro años, con 1.964 contagios confirmados, seguidos por los jóvenes de 25 a 29 años, con 1.781 casos.
Aunque los menores de un año representan el grupo de mayor riesgo con una tasa de 74,1 casos por cada 100.000 habitantes, la enfermedad se ha extendido por diversas entidades. Jalisco es el estado con mayor incidencia al reportar 5.039 contagios confirmados. Ante este panorama, María Eugenia Jiménez Corona, directora general de Epidemiología de la Secretaría de Salud, señaló que es necesario reforzar la detección oportuna, las acciones de control y el seguimiento de contactos en las zonas con mayor número de casos.
Estrategias de inmunización y control
Para frenar la propagación, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CENSIA) estableció que la cobertura de vacunación debe priorizar a la población de seis meses a 12 años. Samantha Gaertner Barnard, directora general de la institución, explicó que el objetivo central es cortar las cadenas de transmisión del virus. De acuerdo con las cifras oficiales, las autoridades sanitarias aplicaron 17,2 millones de vacunas entre el 12 de febrero y el 31 de marzo en todo México.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica al sarampión como una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Una persona infectada tiene la capacidad de transmitir el virus a entre 12 y 18 personas que no estén vacunadas. Especialistas del Instituto de Salud Pública de México (INSP) detallaron que el virus ataca principalmente a las células del sistema inmunológico, lo que facilita una propagación rápida por el organismo en individuos sin protección inmunológica.
El impacto de la amnesia inmunológica
Uno de los efectos más críticos del virus es la destrucción de la memoria inmunitaria. José Ignacio Santos Preciado, investigador de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que quienes padecen sarampión pierden durante dos o tres años una parte sustancial de las células que recuerdan otras enfermedades. El virus puede destruir hasta el 70% de estas células, un fenómeno conocido como amnesia inmunológica.
"Es como si el cuerpo tuviera que empezar de nuevo a reconocer patógenos frente a los que ya estaba protegido", dijo Zayda Fonseca-Cobos, doctora en Ciencias Bioquímicas de la UNAM. Esta condición provoca que los niños que han superado el sarampión contraigan otras enfermedades con mayor facilidad y enfrenten un riesgo elevado de complicaciones o muerte en los años posteriores a la infección inicial.
A pesar de que la aplicación de dos dosis de la vacuna alcanza una eficacia del 97%, la enfermedad sigue cobrando vidas a nivel global. Según datos de los investigadores, en 2024 murieron unas 95.000 personas por sarampión en el mundo, en su mayoría menores de edad que no habían sido inmunizados. Desde el año 2000, los programas de vacunación han evitado cerca de 60 millones de fallecimientos por esta causa.