Su nombre, 'sajta', significa 'picante' en quechua, y honra su sabor característico, vibrante y reconfortante. Es la comida perfecta para un día frío o para compartir en familia, brindando una explosión de sabores que evocan la calidez del hogar. Se suele servir con chuño, papa blanca y tunta, creando una armonía de texturas y gustos que encantan a todos.
Ingredientes
- 1 pollo entero cortado en presas
- 2 cebollas grandes picadas finamente
- 4 dientes de ajo molidos
- 1 cucharilla de comino molido
- 1 cucharilla de orégano seco
- 1/2 taza de ají amarillo molido (sin pepas ni venas, si se quiere menos picante)
- 1/4 taza de arvejas peladas
- 1/4 taza de zanahoria picada en cubos pequeños
- 1/2 taza de papa blanca cocida y cortada en cubos (o papa imilla)
- 1/2 taza de chuño remojado, cocido y picado
- 1/2 taza de tunta remojada, cocida y cortada en cubos
- Caldo de pollo o agua (aproximadamente 3 tazas)
- Aceite vegetal
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil picado para decorar
- Huevo duro picado para decorar
Preparación
- Sazonar las presas de pollo con sal y pimienta. En una olla grande con un poco de aceite, sellar las presas de pollo por todos sus lados hasta que estén doradas. Retirar y reservar.
- En la misma olla, añadir un poco más de aceite si es necesario y sofreír la cebolla picada hasta que esté transparente.
- Incorporar el ajo molido, el comino y el orégano. Cocinar por un minuto hasta que las especias desprendan su aroma.
- Agregar el ají amarillo molido y cocinar a fuego bajo por unos 10 a 15 minutos, removiendo ocasionalmente para que no se queme. Este paso es crucial para desarrollar el sabor del ají.
- Volver a colocar las presas de pollo en la olla. Añadir el caldo de pollo (o agua) hasta cubrir casi por completo las presas.
- Incorporar las arvejas y la zanahoria. Tapar la olla y dejar cocinar a fuego medio hasta que el pollo esté tierno, aproximadamente 25-30 minutos.
- Rectificar la sazón con sal y pimienta.
- Para servir, disponer en cada plato una porción de chuño, tunta y papa blanca cocida. Colocar una presa de pollo y bañar generosamente con la salsa de ají.
- Decorar con perejil picado y huevo duro picado. Se puede acompañar con una llajwa fresca para quienes deseen un toque extra de picante.